El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.
Paul Greenberg
8 de agosto de 2010
La investigación científica en el Perú
Solo 10% de científicos en el Perú está en actividad, según la nota captada en la fuente a la cual hago referencia al final de esta nota.
Esto es particularmente preocupante en materia pesquera por cuanto hay dos componentes básicos que son fundamentales para una buena regulación de la actividad pesquera:
La investigación científica que nos da el conocimiento de qué y cuánto se puede pescar y el conocimiento de la capacidad de extracción existente que nos permite regular el esfuerzo pesquero.
La preocupación principal de la autoridad de pesquería tiene que centrarse en dictar las normas que aseguren una pesquería sustentable, para lo cual tiene que priorizar la investigación y un censo nacional que permita determinar la real capacidad extractiva existente en el ámbito marítimo y continental.
Al día de hoy nadie puede precisar con exactitud cual es la capacidad de esfuerzo pesquero que puede desplegar la actividad pesquera artesanal, ni decir con exactitud el número de pescadores y embarcaciones artesanales existente en el ámbito marítimo y continental del país.
Mientras estas dos condiciones imprescindibles para una regulación eficiente no estén debidamente orientadas y financiadas, toda norma que se dicte, producto de coyunturas políticas o de improvisaciones, serán solamente medidas cortoplacistas que no tendrán efectos realmente significativos en la administración de las pesquerías peruanas.
“Ocupando el puesto 92 en investigación científica y tecnológica de Sudamérica, el Perú solo tiene 800 investigadores de ciencia y tecnología en actividad, donde la mayoría se dedica a investigación teórica. Así lo indica el último informe Global de Tecnología de la Información 2009-2010 del Foro Económico Mundial.
Perú sigue retrocediendo en investigación científica y tecnológica. Según el último informe Global de Tecnología de la Información 2009-2010 del Foro Económico Mundial, el Perú ocupa el puesto 92 entre 133 países.
En Sudamérica estamos por debajo de Chile, Uruguay, Colombia, Brasil y Argentina, y en este gobierno nuestra posición en el ránking de tecnología ha descendido 14 puestos (del 78 en el Informe 2006-2007 al actual puesto 92).
¿Cual es la principal causa de este retroceso?
"El poco interés del gobierno en darle una mayor importancia a esta materia. Hay la falsa creencia de que importando el conocimiento científico y tecnológico vamos a cerrar la brecha y el atraso que tenemos actualmente en este campo", señaló Augusto Mellado, presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Concytec).
"De los 8,000 investigadores que están registrados en el país, solo el 10% (unos 800) están en actividad; del resto no se sabe mucho", dijo. A modo de ejemplo, también indicó que el presupuesto anual de su institución es de US$ 4 millones, para los gastos operativos, financiamiento de becas y proyectos científicos; mientras que en Chile el presupuesto anual es de US$ 240 millones.
Por eso, el funcionario saludó la decisión de la ministra de Economía, Mercedes Aráoz, de disponer, a través del Consejo Nacional de Competitividad, la evaluación de la red de 10 institutos de investigación pública (Ipen, Imarpe, Inictel, etc.) que manejan un presupuesto de S/. 278 millones para temas de innovación. "Seguramente, tras la evaluación, estas instituciones van a priorizar sus actividades y recibirán más recursos", indicó.
Esfuerzos por mejorar
Si bien algunas instituciones hacen los esfuerzos para desarrollar la ciencia y la tecnología, en general, en el país, no hay condiciones para hacer investigación científica.
Es más, Mellado señaló que la gran mayoría de los investigadores que están en actividad en el Perú se dedica a la investigación científica básica (teórica), sin fines comerciales. "Son de la ‘vieja guardia’, investigan para generar conocimientos, y después ven si tienen algún uso comercial", comentó tras estimar que la edad promedio de los investigadores peruanos es de 60 años.
La nueva guardia
El presidente de Concytec señaló que actualmente su entidad impulsa siete cátedras en universidad del país, en la que hay investigadores trabajando en 21 proyectos con fines comerciales, de los cuales, más de 4 ya están en una etapa de maduración. En total se subvencionan a 42 investigadores”
http://www.universia.edu.pe/noticias/principales/destacada.php?id=77622
30 de julio de 2010
LA ANCHOVETA: DEMAGOGIA O ALIMENTACION POPULAR
Hace tiempo el Perú viene hablando de las posibilidades de la anchoveta para la alimentación humana, en especial la nacional. Incluso se ha vaticinado un incremento del consumo per cápita de pescado basado en anchoveta para el corto plazo.
El análisis de la problemática debe ser más completo y más técnico. Debe considerarse que la pota también es una posibilidad. Pota y anchoveta son posibilidades inmediatas y reales. El jurel y la caballa son posibilidades mediatas.
La gastronomía peruana está usando anchoveta y constituye parte del boom del momento: pero eso no implica generación de empleo ni incremento del índice de nutrición de la población de menores recursos. Es una moda al final y focalizada en los sectores A, B.
Las latitas de anchoveta que se ven en los supermercados son un producto gourmet, que es caro. Una latita de 100 gramos convertido a kilos resulta S/.20 por kilo. Es un producto focalizado en los sectores A, B.
Creer, o inducir a pensar que eso significa que el consumo de anchoveta está aumentando es una apreciación errada.
El verdadero incremento del consumo de anchoveta que tendría el doble efecto de generar empleo y contribuir significativamente en la reducción de la desnutrición en el país, radica en llevar la anchoveta a un consumo masivo en todos los lugares del país, en especial los de menores recursos. No es en Lima, en los supermercados ni en los restaurantes donde se apreciará este efecto, sino en los mercados populares, en las provincias, en los distritos, en la sierra del Perú.
No son las latitas de anchoveta el producto que las poblaciones de Huancavelica, Huanta, Frías, Huancabamba, por mencionar algunas, están en posibilidad de consumir. El dinero que entrega el programa Juntos, por ejemplo, no podrían destinarlo a la adquisición de una lata de anchoveta que además de cara no existe en el mercado de esas poblaciones.
La masificación del consumo de anchoveta empieza por programas estatales de creación del hábito de consumo mediante educación y degustación. El Estado debe crear mercados, hacer que la anchoveta constituya una oportunidad de negocio para el sector privado, para la creación de micro empresas.
El objetivo básico del ordenamiento de la anchoveta, debería contemplar el máximo beneficio social como premisa básica, buscando mecanismos para que dichos beneficios se mantengan en el largo plazo. El ordenamiento pesquero debería equilibrar las tendencias e intereses contradictorios, mejorando las condiciones de trabajo del sector más amplio y haciendo que los beneficios de los sistemas de pesca masiva puedan beneficiar a un sector más amplio de la población.
En este orden de ideas es inexcusable como el DS 010-2010-PRODUCE ha omitido analizar que los desembarques artesanales de anchoveta no son exclusivamente para abastecer a la industria congeladora y enlatadora, sino que deben orientarse a su distribución en estado fresco refrigerado directamente a los mercados.
La política pesquera debe favorecer el pluralismo productivo en la pesca, de manera de permitir la coexistencia en un esquema económico dual de sectores intensivos en capital, como el sector pesquero industrial, y sectores intensivos en trabajo, como el sector pesquero artesanal en sus distintas manifestaciones.
El bajo nivel de consumo de pescado en la población nacional es una respuesta a la poca oferta de productos del mar, la escasa promoción de los mismos, el costo de darles un tratamiento congelado, curado o envasado para su distribución, la insuficiente infraestructura de redes comerciales de distribución y la insuficiente e inadecuada cadena de frío existente. Motivos por los cuales la creación de estímulos para reorientar el esfuerzo de extracción, procesamiento y comercialización hacia el CHD son impostergables. Es competencia del Estado aplicar medidas regulatorias y promocionales en este sentido.
Se requiere incrementar la demanda por la necesidad de mejorar los índices de nutrición de la población.
La distribución de un producto perecible y delicado como el hidrobiológico requiriere de un sistema de preservación adecuado. Los productos hidrobiológicos en su modalidad de congelado representan un producto fresco para el consumidor final puesto que la última venta es descongelado. Por tanto es un producto más atractivo para la gastronomía y la culinaria que el enlatado. Pero requiere de infraestructura de distribución y almacenamiento refrigerado actualmente insuficiente en el país. Promover el desarrollo de mayor infraestructura de frío coadyuva a la adición de valor agregado y al incremento de la demanda y de la oferta.
El seco salado es un sistema apropiado y práctico para ser distribuído en el interior del país.
El empaque del producto hidrobiológico representa una porción importante del costo, por lo cual es importante realizar esfuerzos para abaratarlo en beneficio de incrementar la oferta y la demanda.
Es importante y necesario que los agentes sectoriales y la población estén enteradas oportuna y adecuadamente de la problemática de la pesquería, así como de las acciones de promoción de consumo de hidrobiológicos. Para lo cual se requiere implementar una estrategia comunicacional amplia, integrada y con un enfoque educativo que debe ser desarrollada en forma articulada y sostenida. Hoy en día los esfuerzos de promoción de la anchoveta están dispersos y desarticuladas entre varios organismos del Estado.
La finalidad de desarrollar una pesquería sostenible y diversificada en el tiempo no solamente es la generación de riqueza y recuperación de inversión, sino además la alimentación de la población nacional en forma prioritaria, que se refleja en mejores condiciones para asimilar una buena educación. También el aporte de tributos al desarrollo del Estado, y finalmente asegurar la existencia y crecimiento de puestos de trabajo.
El análisis de la problemática del sector pesquero y la adopción de un proyecto para su desarrollo racional y sustentable solo puede lograrse a través del diálogo, la concertación y la voluntad de trabajo porque es un tema impostergable que requiere atención prioritaria.
El interés nacional requiere que se desechen los intereses económicos grupales y se privilegie la alimentación de la población nacional por encima de todo. Ello impone tener pesquerías sustentables, una adecuada preservación de los recursos pesqueros, del ecosistema y del medio ambiente, de tal forma que se garanticen alimentos de precio razonable para toda la población del país en forma prioritaria.
La crisis mundial de alimentos y el índice de desnutrición de nuestro país, nos obligan a ser totalmente objetivos a fin de proteger los recursos hidrobiológicos que proporcionan alimentación. Estos recursos, además de representar una oportunidad importante para la alimentación nacional, constituyen una reserva estratégica que en el mediano plazo pueden colocar al Perú en una posición ventajosa en términos de abastecedor mundial de alimentos.
Es inapropiado conceder licencias de pesca a embarcaciones de países que son potencialmente compradores de los productos pesqueros que el país produce, creando una competencia desleal y pérdida de oportunidades de crecimiento para la industria nacional, que es la gran generadora de empleo para la flota artesanal que la provee.
El Ministerio de la Producción a través del Despacho Viceministerial de Pesquería, ha ejecutado diversas programas y acciones de promoción del consumo de pescado en general y particularmente de la anchoveta a fin de incrementar el consumo per cápita en la población peruana, preferentemente en los sectores pobres y en extrema pobreza de las zonas rurales, alto andinas, selva alta y zonas urbanas pobres. Sin embargo ha tenido poco éxito en la creación de mercados de consumo que atraigan inversionistas. Si el inversionista no encuentra un nicho de mercado para intervenir no hay forma de dar sostenibilidad al consumo de anchoveta y seguiremos en el círculo del asistencialismo del Estado que no genera empleo ni es sostenible.
Las campañas de promoción de consumo de pescado con el fin de estimular la demanda y aumentar su consumo, deben argumentar sus propiedades nutritivas y beneficiosas para la salud; así como, el etiquetado como garantía de origen, calidad y procedimientos de pesca respetuosa con el medio ambiente.
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