El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.

Paul Greenberg

9 de junio de 2013

La tragedia de la administración de la pesquería peruana

La tragedia de la pesquería peruana radica en la inexistencia de políticas de estado de largo plazo y la ausencia de Planes Estratégico sectoriales multianuales que se hayan cumplido más allá de constituir una mera formalidad exigida por el sistema.

El PESEM actualmente vigente, por cuanto la RM que lo aprobó en el 2012 no ha sido modificada, es ignorado por la administración actual continuando una larga secuencia de administraciones que, ante la ausencia de políticas emanadas de Palacio de Gobierno y sin voluntad de continuar los PESEM existentes, introducen una agenda propia. O lo que es peor aún: careciendo de agenda y objetivos estratégicos, avanzan en base a criterios más políticos que técnicos.

Al mes de Junio la estadística pesquera, que hasta antes de la última reestructuración del Ministerio de la Producción se publicaba en forma bastante amplia, no existe en el portal de Produce. Solamente está el boletín de enero del 2013 el cual contiene menos información que antes. Los demás links a descargas y datos conducen a páginas inexistentes o incompletas. Los anuarios estadísticos dejaron de publicarse a partir del 2011. El último publicado data de 2010.

El portal del IMARPE tampoco ofrece acceso a información estadística detallada y transparente como antes sí ocurría.

Esta omisión demuestra falta de interés por exhibir datos, bien sea por desidia, negación de información u ocultamiento o porque se volvió información clasificada o secreta.

Las decisiones políticas deben basarse en información científica y estadística que tienen que ser públicas. Si no lo son, inducen a pensar que bien podrían no existir. La ausencia de ambas dejan mucho que pensar y desear.
La saludable intención de introducir reformas en la normatividad pesquera tienen, en el aspecto estadístico (ante su ausencia), una contraparte negativa que permite presumir que pueden estarse tomando decisiones inadecuadas.

El sistema no permite evaluar el cumplimiento o avance de cumplimiento de los objetivos estratégicos vigentes y diseñados en el Plan Estratégico Sectorial Multianual, pese a que existen indicadores claros.

El único indicador visible es el índice de ejecución presupuestal. El presupuesto aprobado deriva, teóricamente, de un Plan Operativo Institucional (POI), el cual se desprende del Plan Estratégico Institucional (PEI) para el ejercicio fiscal. El cual a su vez debe ser concordante, coherente y alineado con el Plan Estratégico Sectorial Multianual (PESEM) aprobado con RM 107-2012 PRODUCE en marzo del 2012. 

Si la actual gestión desconoce la existencia de este documento, está agravando la situación de ausencia de políticas de estado de largo plazo al ignorar un planeamiento estratégico vigente e introduciendo una administración sin agenda y sin sustento técnico. En el peor caso podría hacer uno nuevo; pero lo grave es que la violación del sistema de planeamiento estratégico vigente introduce un elemento caótico y de improvisación en la administración sectorial.

Por tanto los índices de ejecución presupuestal muestran el índice de eficiencia cuantitativa de la gestión, aunque no miden cualitativamente el avance hacia el cumplimiento de objetivos estratégicos.

El índice al 31 de mayo muestra un nivel de eficiencia preocupante, el cual sumada a la ausencia de datos estadísticos, nos muestra una debilidad de esta administración que merece atención. Lo cual es un tema relativamente sencillo por cuanto es cuestión de capacidad de gestión institucional que no está afectada por factores externos o políticos.

25% de avance en 5 meses no es precisamente la mejor tarjeta de presentación para el sector, del cual destaca el pobre índice del FONDEPES del 17%. Siendo este último el principal ente que realiza inversión en infraestructura, el ratio es preocupante.

Es probable que estos ratios y el ignorar el PESEM se deriven de una organización inadecuada para el sector, ya que antes de la reestructuración, si bien es cierto los índices eran parecidos, por lo menos la opinión pública tenía acceso a mejor data estadística.


5 de junio de 2013

¿Cuánto cuesta el pescado que comemos?

"Hemos estado pescando demasiado. Hemos tirado por la borda las capturas que no queríamos. Y hemos permitido que la flota se haga obesa. Tenemos que romper el círculo vicioso: hay cada vez menos peces, así que dedicamos más esfuerzo y potencia a pescar, lo que provoca que haya todavía menos pescado, lo que obliga a aumentar la potencia y el esfuerzo, y así continuamente", asegura Damanaki.

El gran crecimiento mundial de la pesca en las últimas décadas explica el que hayamos llegado a esta situación. Las capturas se cuadruplicaron desde 1950 hasta 1990, según el World Ocean Review, para ascender desde los 20 millones de toneladas anuales en todo el mundo hasta los 80 millones. El 75% de las capturas se destina a consumo humano (la mitad en fresco, la cuarta parte en congelado y otra cuarta parte enlatado) y el otro 25% se dedica a fabricar harinas de pescado, usadas en gran parte en la acuicultura. Ésta también ha crecido, a un ritmo de hasta el 7% anual, hasta llegar a suponer ahora mismo el 40% del pescado que se come en todo el mundo. La acuicultura, sin embargo, no ha disminuido las capturas, sino que las ha aumentado. Como la mayoría de los peces que se cultivan en granjas son predadores y carnívoros, hay que alimentarlos con más peces, con ratios de eficiencia que pueden llegar hasta los cinco kilos de pescado gastado en producir un kilo de pescado de acuicultura. Todo ello incrementa las capturas totales y, según las evidencias científicas, la sobrepesca.

Lea el artículo ¿Cuánto CUESTA EL PESCADO QUE COMEMOS?  en la edición de Junio de la Revista Pesca


29 de mayo de 2013

Vivir de espaldas al mar

Anchoveta: ... Su enemigo principal es el hombre que causa un 75% de su mortalidad por la pesca industrial.

Nota de Pesca: la similitud de la problemática pesquera de Chile con la de Perú es interesante y pareciera ser algo más que simple coincidencia.

Diccionario de pesca artesanal del norte grande de Chile, Dr. Juan van Kessel.

Ver los gráficos sobre la pesca estimada de muchas especies marinas es como ver una montaña, con una pendiente que asciende progresivamente hasta llegar a su cima para descender de una forma generalmente abrupta. Esta es la curva que presenta el jurel, con una cima en su pesca entre los años 1994 y 1995 y una caída que llega hasta el reciente 2012, donde la línea casi no se distingue con el eje del gráfico que indica 0. Una curva similar presenta la anchoveta y, aunque de la sardina común se hacían dibujos más optimistas, los hechos los han contradicho dramáticamente en el centro-sur del país.

El 6 de marzo de este año se inició la temporada de captura de sardina y anchoveta entre las regiones V y IX. Los puertos de Coronel y Talcahuano han sido importantes en el desembarque de esta pesca que, casi en su totalidad, se convierte en harina para fabricar alimento para salmones, chanchos y aves de criaderos del país.
Si bien, las expectativas de ganancia se mantuvieron en los armadores (dueños de embarcaciones) y los tripulantes, los hechos se encargaron de frustrarlas, llegando a declarar un "paro" el 7 de abril. Este "paro" fue una decisión gatillada porque los zarpes no alcanzaban a ser financiados por las exiguas cantidades de sardina y anchoveta que lograban pescar. Según el profesor de la Universidad de Concepción Eduardo Tarifeño, en lo que duró la pesca este 2013 pescó un tercio de la cantidad del 2011, en el mismo tiempo.

Curvas a la baja

Según los investigadores, la anchoveta se distribuye desde el norte de Perú hasta Puerto Montt, en tanto la sardina común lo hace desde Coquimbo hasta Puerto Montt. Su captura industrial se inició a fines de la década de 1950 en el norte del país. Su sobreexplotación, que fue la base del enriquecimiento de gente como Anacleto Angellini, obligó a empresarios como éste a trasladarse paulatinamente hacia el sur, llegando a la bahía de Concepción y al golfo de Arauco.

En la zona centro-sur, los desembarques se han concentrado principalmente en Talcahuano y Coronel. En estos lugares, según el IFOP, entre fines de los 70 e inicios de los 80, la captura fue baja, sin embargo, a principios y a fines de los 90 la pesca de la sardina fue de altas cantidades. Luego, a principios del 2000, las capturas de las dos especies disminuyeron ostensiblemente hasta que desde el 2009 se observa una abrupta alza de la captura de sardina que llegó hasta el 2012. De hecho, para este 2013 se había fijado la misma cuota de captura que el año anterior (605.000 toneladas) para la sardina, pero no se pudo pescar.

Sorprendentemente puede leerse en el Informe de la Subsecretaría de Pesca sobre "Estados de las Principales Pesquerías" emitido en marzo de 2013, que la sardina común (para la zona centro-sur) está en un estado "saludable y se encuentra alejada de la zona de sobrepesca y sobrexplotación". Sin embargo, en otro informe de la misma institución (Cuota global de captura de sardina y anchoveta para 2013) se anotó "un continuo y permanente ingreso de ejemplares pre-reclutas" y que ello podía apreciarse en un gráfico con una fracción importante de ejemplares de sardina común de menos de 7 centímetros.

Esto ya es una pista, pues la sardina alcanza su madurez sexual a los 12 cm. aproximadamente, lo que indica que, al menos una parte importante de la pesca del 2012 fue de sardinas juveniles que no alcanzaron a reproducirse.

Industria

Si bien, en los gráficos que indican los sectores pesqueros que aprovechan las cuotas de captura de sardina común y anchoveta, aparece la pesca artesanal concentrándola, la realidad indica algo muy distinto.

Con la aprobación de la llamada "ley corta" de pesca el año 2001 (que rigió hasta el 8 de febrero de este 2013) se estableció una zona exclusiva para la pesca artesanal de 5 millas desde la orilla (9.26 km).

En el caso de la sardina común y la anchoveta, son especies que viven muy cerca de la costa, por lo que gran parte de sus poblaciones podían encontrarse en la franja de 5 millas. Paralelamente, la ley establecía (y lo sigue haciendo) que una embarcación artesanal no podía exceder los 18 metros de largo. Estas condiciones hacían que las embarcaciones que usaba la industria no pudieran operar dentro de las 5 millas, reservadas para pescadores y armadores artesanales, los que, además, no podían tener a su nombre más de dos embarcaciones.

Ante este escenario, la industria realizó préstamos a diferentes personas vinculadas a la pesca artesanal para que pudieran comprar las embarcaciones pesqueras avaluadas desde unos 300 hasta 400 millones de pesos, pues son de metal y cuentan con sofisticados artefactos destinados a mayores capturas. Muestra de este aumento explosivo de embarcaciones operativas es el propio registro pesquero artesanal de Sernapesca.

En cuanto a las embarcaciones de 15 a 18 metros de largo que capturan anchoveta en la octava región, el registro indica que entre enero de 1992 a diciembre de 1999 (8 años) hubo 205 inscripciones. En cambio, entre enero del 2000 hasta diciembre de 2008 (8 años) hubo 304 inscripciones. Es decir, bajo el contexto de la aprobación de la "ley corta de pesca" hubo un 32% más de inscripciones en el registro pesquero artesanal de naves destinadas a pescar anchoveta, y en consecuencia sardina común.

Por otra parte, también se registró un aumento de más de 30 mil pescadores artesanales entre 1999 y el 2010, cuando llegaron a ser más de 80 mil. Buena parte de éstos concentrados en la pesca de la sardina común y la anchoveta.
En este escenario, las grandes empresas pesqueras, agrupadas en ASIPES, mantuvieron el control de la pesca de la sardina común y la anchoveta en la zona centro sur de Chile, pues no sólo eran acreedores de las deudas de cientos de "armadores artesanales", sino que también eran los únicos que compraban su pesca, controlando el precio.

Durante la década del 2000 se registraron sucesivas movilizaciones de tripulantes pesqueros exigiéndoles a las empresas subir el precio por tonelada de sardina común y anchoveta. Pero, el precio de la tonelada de pesca siempre se mantuvo bajo el control de la gran industria pesquera. En diferentes ocasiones, luego de estas movilizaciones, la clase política y el Estado optó por aumentar las cuotas de captura de estas especies, para que los tripulantes y armadores pudiesen ganar un poco más de dinero sin tocar los intereses de la industria.

En este ciclo de reclamos y tapabocas entre las tripulaciones pesqueras y el Estado, el empresariado pesquero continuó acumulando un poder que lució en la aprobación de la nueva Ley de Pesca este 2013, quedándose con los permisos de pesca de otras especies que llevaron al colapso, tales como la merluza común y su fauna acompañante, y el jurel.

El empresariado pesquero fue previsor y tuvo muy buenos lacayos que lograron que los permisos de pesca que recibieron fueran por 20 años renovables. Además de permitírseles hacer cualquier tipo de negocio jurídico con éstos, pudiéndolo dividir hasta en cien mil partes. O sea, listo para ponerle precio y subdividir el permiso en acciones a transar en el mercado bursátil. La propia ley reconoce que en "los regímenes de asignación no se puede garantizar la existencia de los recursos asignados", es decir, que desde ahora no importa si hay peces en el mar para otorgar permisos de pesca, porque sin ellos, igual hay negocio.

Espalda al mar

En el caso de la sardina común y la anchoveta, sus poblaciones son costeras y vulnerables a cambios que puedan ocurrir en estos ambientes: una alza de temperatura, la falta de oxígeno o la contaminación, son factores que pueden gatillar la mortalidad de éstas. No obstante, en la nueva Ley de Pesca, no se estableció ningún control sobre la ocurrencia de estas situaciones. Las celulosas, las termoeléctricas y las industrias contaminantes, en general, siguen botando al mar sus desechos tóxicos como cuando entraron en funcionamiento.

La sardina común y la anchoveta, son la base de la cadena trófica de una serie de especies mayores, por lo que sin ella se coarta el desarrollo de otras especies. Por otra parte, estos peces contienen altas cantidades de Omega 3 que es un ácido que se forma en las algas que consumen éstos y se acumula principalmente en su tejido adiposo. Su incidencia en la salud de las personas es vital, pues está involucrado en el desarrollo y vitalidad de las funciones cerebrales y de la retina de los fetos, neonatos y adultos; ayuda a la prevención de enfermedades vinculadas al sistema cardiovascular; contribuye a fortalecer el sistema inmunológico, entre otras cosas.

Las razones para impulsar una política de recuperación de la sardina común y la anchoveta no han sido consideradas por quienes han tomado las decisiones en el ámbito pesquero. Y, por su parte, la población en general no se ha involucrado en intentos por impulsarla. Hay quienes señalan que, a pesar de todo, "Chile ha vivido de espalda al mar".

La desvinculación que se experimenta con lo que se supone está bajo la soberanía popular, no sólo involucra al mar y su ecosistema, sino que a numerosos campos de la vida. Grotescamente, mientras la industria pesquera piensa en hacer negocios sin que necesariamente hayan peces en el mar, las tripulaciones pesqueras que capturaban sardina y anchoveta, demandan al Estado que los convierta en trabajadores mineros.

La renuncia a recuperar los ecosistemas marinos, denuncia el afincamiento de una cultura y una economía que empieza y termina en la explotación del ecosistema y la extracción de lo que pueda transformarse rápidamente en dinero. La pregunta que surge al experimentar su agotamiento, pareciera que sólo se responde bajo el esquema legado por quienes lo han provocado.

Mala Pesca, el mejor reconocimiento es ser prohibido

El 5 de octubre del año pasado se estrenó en Concepción el documental "Mala Pesca: La depredación pesquera en Chile", realizado por Resumen y la revista El Radical Libre. El objetivo de esta realización fue acercar el problema de la pesca y del estado de las poblaciones de peces a nivel internacional y fundamentalmente en la franja marítima nacional.

Por parte de quienes tienen un vínculo directo con la pesca y en esos momentos se oponían activamente a la aprobación de la actual Ley de Pesca, llamada "ley Longueira", se valoró como una herramienta informativa. Para el público en general, el material se calificó en general como develador de situaciones ocultas por la desinformación masificada por los medios de propaganda empresariales. Por parte de estos medios, la valoración que hicieron del material fue escueta, aunque no por eso, tajante.

Los realizadores de Mala Pesca, acudieron a Canal 9 Bío Bío Televisión, TVU (Canal de la Universidad de Concepción) y enviaron la dirección de Youtube, bajo la cual se aloja el documental, a una serie de medios electrónicos nacionales para que pudieran reproducirlo. La respuesta fue el silencio o bien la argumentación de que contradecía su orientación editorial.

Recientemente, los realizadores recibieron un llamado de Gustavo Viveros, que se desempeñaba como subdirector de la Biblioteca Viva del Mall Mirador Biobío, convocándolos a participar en la exhibición de "Mala Pesca" en el lugar. Gustavo señala que "habíamos planificado como temática central para la cartelera de mayo "mes del mar", aliándonos con un grupo de investigadores marinos que nos apoyarían con un ciclo de charlas en torno al mar, la flora y fauna y el calentamiento global. Es en este contexto que pensé la posibilidad y congruencia de exhibir el documental e invitar a sus realizadores a participar del ciclo de charlas, contribuyendo al debate local-regional y a la difusión de informaciones que no se encuentran ni en el periódico ni en la tele".

Por disposición administrativa de la Fundación, todas las Bibliotecas debemos informar la cartelera del mes siguiente... al día de haber enviado mi cartelera recibo la noticia de que debemos sacar de la futura cartelera el documental y la charla asociada, aduciendo: "que es un documental que incita al odio, marcadamente político y parcial". Frente a mi resistencia a bajarlo, adujeron que afectaba a los patrocinantes del Programa de Biblioteca Viva. A la semana presenté mi renuncia, pues ante las diferencias éticas con la dirección de la Fundación prefería dar un paso al costado", concluye Gustavo.

"Mala Pesca" sigue alojado en Youtube, sumando miles de reproducciones.

por Patricio Villa / Resumen.cl


Fuente:



22 de mayo de 2013

Hildebrandt en sus trece


"Nada puede evitar que la derecha gane excepto que la izquierda sea una alternativa que encandile, que entusiasme al pueblo, y no lo está haciendo. No tienen posibilidad, ni programa, ni liderazgo, ni modernización; es una izquierda que no se ha aggiornado, que sigue pensando que en Cuba hay una revolución, cuando en Cuba hay una gran decadencia, una ruina fotografiable. Con una izquierda así, pensando que la dictadura del proletariado está encarnada en Cuba, y quizá en Corea, ¿qué espera?

 -¿Y no es posible que aparezca una alternativa de centro?

 Lo que tiende a aparecer es una izquierda ambientalista, que considera que el problema es planetario, que el modelo de desarrollo es insostenible, que lo que venden como crecimiento no es tal, lo que venden como consumo no es felicidad, lo que venden como metas a seguir no son metas, sino suicidios ecológicos. Esa izquierda está germinando. Tierra y Libertad es una expresión de eso, todavía en semilla, pero está. Es una esperanza.

¿Pero qué es un outsider en Perú? Fujimori, Kuczynski, Humala lo eran… En realidad en la política peruana tan destruida, sin partidos, o con estos tan corrompidos, ya todos son outsiders, transeúntes, repentistas. Que pueda aparecer cualquiera, ajeno, sí, pero sería lo mismo. Mientras el electorado tenga esa resignación, de aceptar los contrabandos, que un candidato incumpla su programa, que la derecha gobierne ganando o perdiendo, estos desarrollos electorales o jornadas cívicas serán rituales. Seguiremos en lo mismo al margen de quien gane. La política peruana es una fiesta de carnaval veneciano, con máscaras, donde nadie sabe quién es quién, con promiscuidad, donde la señora sale encinta y no sabe de quién.

La destrucción de la vida partidaria. El Apra es un club de amigos de Alan, el Partido Comunista es un cascarón vacío, el Partido Socialista ya vemos, la democracia cristiana dejó de existir y dio paso al PPC, que es un club aristocrático nacional con ciertas pretensiones, y los demás son ismos de bolsillo. En un mundo sin partidos, la posibilidad del figuretismo frívolo, de la anomia, y de lo anético, es una gran posibilidad. Chile tiene aun en eso la ventaja de haber conservado partidos, y Colombia. Ecuador es un caso especial, donde Corea sustituye al partido, con su personalidad que genera ilusión. Evo es otro caudillo que no necesita de partidos. Pero son casos atípicos. En Perú no hay ni uno ni lo otro. El drama del pueblo es que está irrepresentado. La franquicia pueblo no está representada.

Hay dos miradas. En la prensa escrita la hegemonía de la derecha es clarísima, aunque legítima, pues la izquierda no puede construir medios. La otra es la radio y la televisión. Creo que es el peor momento de la televisión informativa del Perú. Esto comenzó cuando la derecha se dio cuenta de que no podía dar concesiones. Y ha terminado con esta monotonía, esta cacofonía editorial que es la televisión. Todo está bien siempre que esté dentro del sistema. Ningún cuestionamiento esencial, ningún debate sobre cosas de verdad importantes. Se puede atacar a ministros, pero no al sistema. Eso produce esta grisura unánime de la televisión.

 -¿Y la radio?

 La radio es patética; solo hay una y está en manos de Alan, porque dos de sus mayores locutores son empleados suyos y porque él trató bien a esa emisora en su segundo periodo. No pretende informar sino adoctrinar. Son medios masivos. La prensa escrita es lo exquisito. Pero la gente forma opinión con la televisión y la radio. Soy de prensa escrita pero reconozco mis limitaciones"

César Hildebrandt en Diario 16

9 de mayo de 2013

Sanciones en el sector pesquero del Perú


Ahora será más difícil dilatar los procesos de cobros de sanciones ambientales, porque se les exigirá a las empresas una carta fianza equivalente al monto que se pretende cobrar.

Con el propósito de hacer más efectiva la intervención del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), imponer sanciones más disuasorias, cobrar las multas y reducir la contaminación ambiental, el Poder Ejecutivo publicó la Ley Nº 30011, que modifica la Ley del Sistema Nacional de Evaluación y Fiscalización Ambiental (Nº 29325).

De acuerdo al presidente del Consejo Directivo del OEFA, Hugo Gómez, la nueva ley permitirá, por ejemplo, reducir las trabas legales para el cobro efectivo de las multas ambientales, pues establece que la sola interposición de una demanda contencioso-administrativa (como ocurría hasta hace poco) no interrumpirá ni suspenderá el procedimiento de ejecución coactiva. OEFA estimó que, a la fecha, los jueces del Poder Judicial han paralizado los cobros de sanciones ambientales por S/. 92 millones. Agregó que este monto equivale al 81% del total de multas impuestas por la Entidades de Fiscalización Ambiental (EFA).

“Para que el juez admita a trámite una medida cautelar se requiere presentar una contracautela (carta fianza) personal o real, por un monto equivalente a la multa que se quiere cobrar”, precisó.

Salas especializadas
Otro de los cambios que introduce es el fortalecimiento del Tribunal de Fiscalización Ambiental, con salas especializadas y vocales con dedicación a tiempo completo; anteriormente eran a tiempo parcial.

Según Hugo Gómez, en un mes estarían decidiendo el número de salas, aunque prevé que pueden ser tres e implementadas progresivamente; puede haber una sala para minería, otras dos para energía y producción, respectivamente.

Sostuvo que a la fecha falta resolverse 104 procesos. Reveló que en lo que va del 2013 se han aplicado 50 sanciones en el sector minero por 3,252 UIT (cada UIT equivale a S/. 3,700), 17 sanciones en el sector energía por 393 UIT y 54 sanciones en el sector pesquero por 546 UIT. Recordó que en el 2012 aplicó 215 sanciones a mineras por 16,927 UIT, 43 sanciones a empresas de energía por 13,995 UIT y 31 sanciones a pesqueras por 439 UIT.

Fuente:

¿Aplicará también al sector pesquero? En el caso del Consumo Humano Directo, ¿cómo se aplican sanciones si no hay límites máximos permisibles?

Por otro lado el estado de sanciones impuestas en el sector pesca del Perú es de un volumen tan alto, tanto en valor monetario como en unidades sancionadas, que refleja y evidencia una situación alarmante en el manejo y operación de la pesca en el Perú. Si se agrega las sanciones ambientales impuestas por la OEFA la situación puede ser más que preocupante.

Produce ha aplicado sanciones por diferentes conceptos y con multas que en algunos casos llegan a las 30 U.I.T. a una  cantidad de administrados realmente alucinante.

Las relaciones que pueden apreciarse en los enlaces siguientes son las que han sido impuestas por la autoridad de Pesquería y hablan por sí mismas.

Listado de embarcaciones suspendidas al 8 de mayo 2013

Relación de resoluciones sancionadoras apeladas al 0 de mayo 2013

Estado de sanciones en la Oficina de Ejecución coactiva

Esta información pública y transparente, que se encuentra colgada en la página web de PRODUCE es sana para que la sociedad civil aprecie lo que ocurre; sin embargo falta colocar la relación de armadores que han pagado derechos de pesca y la de aquellos que no han pagado los mismos, precisando las correspondientes cantidades.

30 de abril de 2013

OLLANTA HUMALA NO ESTABA MUERTO


Escribe César Hildebrandt

Como la derecha peruana estaba convencida de haber comprado a Ollanta Humala, ahora le salta a la yugular por algunas muestras de autonomía.

Por ejemplo, está el asunto de Venezuela.

La derecha peruana, que no protestó por el caso de Lugo, en Paraguay, o el de Zelaya, en Honduras, está preocupadísima por el estado de la democracia venezolana.

El problema es que Henrique Capriles es gobernador reelecto del estado de Miranda gracias a una elección controlada por la misma Comisión Nacional Electoral hoy acusada de impresentable.

Y el problema es que ningún observador internacional, incluyendo en la lista al Centro Cárter, ha formulado tacha alguna en con­tra del proceso que llevó a Nicolás Maduro, con las justas, a la presidencia.

La derecha peruana es chusca, golpista y sucia y creía que UNASUR debía impedir el mandato de Maduro.

Pero UNASUR no podía darles ese gusto porque no está entre sus funciones vetar una elección que no ha sido cuestionada por los observadores internacionales. Lo que ha hecho UNASUR es reco­mendar a Maduro que se efectúe el recuento de votos prometido y que se abran las puertas del diálogo en esa Venezuela con presentimientos de guerra civil.

Hay que ser muy bruto para no entender eso.

Y hay que ser muy cínico para que la prensa peruana, escrita y televisada, que avaló la dictadura putrefacta de Fujimori y su concentración de poder sostenga que hoy en Venezuela hay un monopolio de los medios y una práctica dictadura castrista. Curioso castrismo este que casi a punto estuvo de tolerar el triunfo del ferozmente opositor Henrique Capriles y que hoy asiste a un proceso inexorable de decadencia del PSUV y de fraccionamiento de sus filas.

 La derecha no tiene patria ni doctrinas ni principios. Sólo la excita el dinero, sólo la entusiasma la codicia, sólo le teme a la libertad

Para la derecha peruana el problema no es la democracia. Es quién corta el jamón. Si mañana fuera necesario dar un golpe de Estado sanguinario para reprimir a los opositores a la gran minería y a los que se niegan a obedecer el pensamiento único que todos los días expectoran los locutores de RPP, la derecha aplaudiría con el mismo fervor con que aplaudieron a Sánchez Cerro (creación heroica) y a Velasco (cuando creyeron que podían manejarlo).

La derecha no tiene patria ni doctrinas ni principios. Sólo la excita el dinero, sólo la entusiasma la codicia, sólo le teme a la libertad. Por eso quiere que todo sea inmóvil, fósil, eterno. Es una derecha eclesiástica que aspira a la inmortalidad de sus privilegios.

Y entre ellos está el de decretar qué cosa es buena o qué cosa es mala. Es como el evangelio según San Luis (el agua embotellada). Como el papel de los hechiceros en las tribus primordiales.

Nada que se salga de su monótono libreto es válido.

¿Maduro presidente aun después de muerto Chávez?
Inaceptable.

¿Argentina en manos de una mujer insumisa que se enfrentó con éxito al FMI y que pelea con una prensa mafiosa plagada de intereses?
Impresentable.

¿Bolivia reclamando lo que le fue arrebatado en una guerra procaz?
Deleznable.

¿Petroperú queriendo comprar 51% de las acciones de Repsol? Imperdonable.

¿Humala hablando de un Estado medianamente presente? ¡Velasquismo trasnochado! ¿Y cuando el Estado de Obama imprime trillones de billetes para salvar a la banca grande que estafó a los chicos? Ejemplar.

¿Y cuando Europa ajusta a los ciudadanos después de salvar a los bancos desregulados?
Maravilloso.

¿Y cuando la empresa estatal Entel Chile compra a Nextel en el Perú?
¡Gran noticia!

¿Y cuando la estatal noruega Cermaq compra a la privada peruana Copeinca? ¡Globalización!

Qué divina es la derecha peruana. Está convencida de que los peruanos somos débiles mentales que se aborregarán ante sus gritos, amenazas, editoriales y columnas escritas por quienes antes firma­ban contratos con las Cepris de Fujimori.

Y, en el caso de Repsol, sólo chillan ideológicamente porque Petroperú tiene la intención —ya confirmada— de comprar el 51% de sus acciones pero omiten señalar que buena parte del paquete accionario de esa empresa española ya está en manos de las AFP que operan en el Perú.

¿Alguna privada está dispuesta a invertir ese dinero?

Que lo digan Dionisio Romero júnior y sus socios chilenos, dueños ya de Primax y que, con la compra de la cadena de Repsol, serían los amos del mercado. ¿O no es eso lo que está en juego?

Repsol fue expropiada en Argentina por no hacer nuevas inversiones y por haber estado bombeando utilidades extremas a su casa matriz madrileña.
Aquí, el último año, vendió combustible por un valor de 4.600 millones de dólares y apenas ha tenido unos 30 millones de utilidad. ¿O es que en el Perú ha repetido la faena bombeadora de Buenos Aires?

Petroperú debe tener cuidado con sus próximos pasos no por la prédica de la derecha sino porque Repsol no es ninguna pera en dulce.

Pero, claro, este tipo de información no le interesa a la gran prensa peruana (y a su hija retardada, la televisión). Lo único que importa es que nadie se salga del libreto. Ni con Repsol ni con Venezuela ni con ningún otro tema.

Que Humala se entere de una vez: con la derecha peruana no hay tratos equitativos. Ella sólo reconoce iguales (entre los suyos) o subordinados. Y usted, señor presidente, era hasta hace unas horas un obediente subordinado.
Ya no lo es tanto.

Y esa es una gran noticia. No se retracte. No se chupe. No se asuste. La derecha es, al fin y al cabo, un tigre de papel periódico.

Que usted recupere algo de su identidad es sólo una mala noticia para quienes lo han visto como el mayordomo (siempre culpable) de una novela mala de Agatha Christie.

Hildebrandt en sus Trece, 26-04-2013

18 de abril de 2013

La transparencia en los derechos de pesca es una necesidad


La RD 211-2008-Produce/DGEPP publicó la relación  de embarcaciones cuyos armadores no habían presentado declaraciones juradas del pago de derechos de pesca 2007. Suman 617. Lo que significaba, para ese momento, que casi el 50% de la flota simplemente no declaraba pero igual pescaba y se lo permitían.

También detalla 320 embarcaciones cuyos armadores debían reintegrar derechos de pesca correspondiente al pago de derechos de pesca del 2007 por un valor aproximado de 3 millones y medio de soles. Algunos no solamente no pagaban, sino que se daban el lujo de no declarar.

PRODUCE recién reacciona en Junio del año entrante, es decir en 2008. Curiosamente esta RD tiene fecha del 18 de abril 2008; pero se publica el 9 de junio 2008.

Así como en el 2008 PRODUCE hizo pública la situación de la cobranza de los derechos de pesca, hoy más que nunca en el escenario actual, corresponde que se difunda una información similar a la que fue publicada en ese entonces. No conozco si entre el 2008 y el 2013 se ha hecho pública una información similar, la cual además, debería hacerse en forma periódica y ser ampliamente difundida.

Para mayor ilustración se transcribe el texto de la resolución mencionada.