El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.

Paul Greenberg

9 de agosto de 2016

El Plan de Diversificación Productiva en el nuevo gobierno peruano

El tema es que el Plan Estratégico Sectorial Multianual (PESEM) vigente está alineado con el Plan Nacional de Diversificación Productiva, tomó mucho tiempo armarlo y articularlo y darle soporte técnico legal. 
Cambiar o desarmar eso, amerita una acción similar inversa con el consenso y participación de todos los elementos técnicos, políticos y sectoriales que intervinieron en su formulación.
El ordenamiento legal en cuestiones de normatividad y planes estratégicos, no parece ser muy respetado, o conocido. Se trata de respetar la institucionalidad antes de implementar nuevas ideas y que respondan a un plan estratégico consensuado. 
¿Qué se hace cuando se asume la cartera y no existen objetivos sectoriales que estén plasmados en el Plan de Gobierno? No se debe cambiar cada cinco años los planes. Pero si hay que cambiarlos, porque es potestad del gobierno, debe hacerse adecuadamente buscando que el cambio sea una mejoría y pensando en la sostenibilidad del plan en el largo plazo.
Lo que se espera al inicio de un gobierno, ante la ausencia de políticas y objetivos de largo plazo, es que se reformule el PESEM en función a nuevos estratégicos diseñados para el quinquenio y que estén de acuerdo con la visión del nuevo gobierno para el período, en la medida que la tenga. El problema es cuando no la tiene y por tanto no se ha establecido formal y técnicamente. La improvisación o el cambio por el cambio no es la mejor receta.
Lo que se evidencia es la debilidad del sistema y de la institucionalidad. Al no existir objetivos de largo plazo que trasciendan un período de gobierno, convertidos en Política de Estado, coherente con el Plan Bicentenario, no hay garantía de que sean respetados por cada nuevo Gobierno.

Lea el artículo que origina este comentario en el siguiente link:


26 de julio de 2016

¿Que peso tendrá la pesca en el nuevo gobierno peruano?

En agosto, que empieza a operar el gobierno elegido este año, una ciudadanía ilusionada espera cambios que mejoren las cosas en cada sector. En Pesca, el tema resulta más expectante por cuanto el Plan de Gobierno no hace mención expresa a la pesquería y el nuevo Titular del Pliego no tiene experiencia en el sector. ¿Qué peso tendrá Industria y qué importancia se dará a la Pesca y Acuicultura?

Se debería empezar por evaluar el Plan Estratégico Sectorial Multianual que deja el gobierno saliente y que constituyó un nuevo formato para alinearlo al Plan Nacional de Diversificación Productiva. Lo negativamente novedoso de este PESEM, es que relegó a la pesca y acuicultura a su simple mención y participación como aportantes del PBI y diluyó el documento en un mar de conceptos, fórmulas y análisis complicados y alejados del espíritu simple de los anteriores planes. Para sus autores, la actividad pesquera y acuícola solo es importante desde la perspectiva de su aporte al producto Bruto Interno.
En esta edición se publica una nota detallada al respecto.

El asunto no debe ser subjetivo ni analizado solamente en función a la experiencia de las nuevas autoridades. El tema es técnico y merece ser técnicamente evaluado porque el PESEM es, o debería ser, la brújula que marca el rumbo del sector por cinco años. De allí deriva todo lo demás.

El sector es tan complejo y necesitado de tantas reformas, que sería iluso pensar que se podrá hacer grandes cosas o cambios. Bastaría que se den pequeños pasos en beneficio de una mejor participación del país en los resultados de la extracción de recursos pesqueros, en beneficio de hacer a la pesca más inclusiva desde la perspectiva alimentaria, y en avanzar hacia pesquerías sostenibles y libres de corrupción.

Difícil; pero imposible si no se cuenta con Directores Generales y de Línea, jefes y funcionarios de OPDs honestos, comprometidos con el sector y con experiencia y conocimiento del mismo. Empezar a trabajar al mismo tiempo que se empieza a aprender no es la mejor receta, sobre la cual los últimos años han dado el mejor ejemplo.

Se requiere de acciones concertadas, técnicas y socialmente inclusivas, dejando de lado la confrontación y el enfrentamiento. La habilidad para mantener el sector en equilibrio definirá el éxito de los nuevos integrantes del equipo de este gobierno.

Es hora de la alimentación nacional y de lo que la pesca peruana puede hacer por sus poblaciones más vulnerables. Porque el Estado no puede olvidar su deber y su obligación con las poblaciones más pobres del Perú. Tiene que dejar de priorizar y debatir temas de una industria que ya está regulada, para concentrarse en el objetivo final más importante de la pesca, que debe ser la alimentación nacional. La desnutrición y la anemia infantil son realidades sobre las cuales los productos pesqueros pueden significar un aporte importante.

Las ciudades principales y las poblaciones costeras de una u otra forma acceden al pescado y satisfacen más que necesidad de proteína, requerimientos gourmets. Por otro lado, aunque lejos del alcance de todos los bolsillos, eventualmente aparecen recursos accesibles como el bonito, caballa y jurel que adquieren pobladores costeros y de algunas principales ciudades del interior.

Pero ¿qué posibilidades tienen las poblaciones dispersas a más de 3,000 metros de altura, que solo recordamos cuando la televisión las pone en pantalla en época de friaje? El problema va más allá de programas sociales asistenciales que no resuelven el problema de fondo. Hay que buscar soluciones sostenibles.

La Revista Pesca expresa su saludo a las nuevas autoridades y su deseo porque la nueva administración de pesquería tenga el mejor de los éxitos.

Marcos Kisner Bueno

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería.

Difunde información, ideas y  corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de seguridad alimentaria y  del cuidado del medio ambiente. Pero sobre todo, contribuir con información para que el lector empiece a formarse una opinión propia sobre la problemática pesquera.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a AGOSTO 2016 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

15 de julio de 2016

El premio otorgado al Ministerio de la Producción por su buena práctica

En reconocimiento a la implementación de las suspensiones preventivas del recurso hidrobiológico anchoveta, el Ministerio de la Producción (PRODUCE), recibió el premio por Buenas Prácticas en Gestión Pública 2016, en la categoría Gestión Ambiental Efectiva por la organización civil Ciudadanos al Día (CAD).

Este premio aplica sobre un conjunto de normas que se inician con el DS 008-2012-PRODUCE que establece medidas para conservación del recurso hidrobiológico en general, continúa con el DS 009-2012-PRODUCE, que modifica algunos artículos del reglamento de la ley de pesca dentro del espíritu del DS 008 y culmina en la RD 012-2014-PRODUCE/DGSF, que aprueba la Directiva 014-2014-PRODUCE/DGSF,  la cual establece el procedimiento para la suspensión preventiva de zonas con presencia de anchoveta en tallas menores a las permitidas. Sería injusto y mezquino no reconocer que el proceso de suspensiones preventivas empieza en 2012 con el DS 008.

Este es un caso saludable de continuidad de una política que ha trascendido una gestión (porque se inicia en 2012 y culmina en 2014) y que ha merecido un premio.

Meritorio. Si bien es cierto es un justo reconocimiento sectorial, no hay que olvidar a las personas y funcionarios que trabajaron en su elaboración. Una simple expresión de reconocimiento es justa.

Los DS 008 y 009 fueron concebidos y elaborados durante la gestión ministerial de Gladys Triveño, siendo la Ingeniera Jesica Pino la directora de Supervisión y Fiscalización. Ambos documentos son la base sobre la cual el viceministro Juan Carlos Requejo emite la RD 012 el año 2014, que establece el procedimiento de detalle para suspender la actividad extractiva de la anchoveta. Esta resolución se emite en función a la recomendación enviada a través del Memorandum 610-2014-PRODUCE/DGSF-DTS, por el Señor Iván Enrique Malaver Araujo, Director de Tecnología para la Supervisión.

El hecho es que el premio por constituir una Buena Práctica en Gestión Pública es un justo reconocimiento al sector y a su preocupación por cuidar la sostenibilidad de nuestros recursos pesqueros, en especial de la anchoveta. Confirma lo que una política continuada y sostenida puede brindar como beneficio a la administración del sector pesquero, en temas que son indiscutiblemente necesarios más allá de consideraciones políticas y de personas; pero no se puede mezquinar la mención de todos los autores y creadores de la buena práctica.

La Agencia Andina informó:

Produce recibió premio por Buenas Prácticas en Gestión Pública 2016

Certamen es organizado por la organización civil Ciudadanos al Día (CAD)

En reconocimiento a la implementación de las suspensiones preventivas del recurso hidrobiológico anchoveta, el Ministerio de la Producción (Produce), recibió el premio por Buenas Prácticas en Gestión Pública 2016, en la categoría gestión ambiental efectiva por la organización civil Ciudadanos al Día (CAD).

En total se entregaron 24 premios en esta décima segunda edición del certamen que reconoce y premia las actividades y proyectos eficientes, exitosos e innovadores desarrollados en las entidades públicas.

El premio otorgado al Produce, destaca el uso de esta medida que suspendió preventivamente la actividad extractiva del recurso anchoveta en zonas de pesca con alta incidencia de ejemplares juveniles que durante el 2014 y 2015, lo que evitó la captura de 423,394.02 toneladas métricas (TM) del recurso anchoveta en estado juvenil.

Así lo dio a conocer el director de tecnología de la Dirección general de supervisión y fiscalización (DGSF), Daniel Collachagua.

El funcionario agradeció esta importante distinción y explicó que el Produce, implementó las suspensiones preventivas para la conservación del recurso anchoveta desde el año 2014 como una medida permanente que busca asegurar la sostenibilidad del recurso. 

Agregó que en lo que va del año 2016, se han emitido 57 comunicados de suspensión preventiva de las actividades extractivas de anchoveta, disponiendo el cierre de 76 zonas de pesca a lo largo del litoral, que logró evitar la captura de 133,852.49 TM de anchoveta.

Collachagua explicó que cuando los profesionales del Ministerio de la Producción identifican una alta incidencia de anchoveta en estado juvenil mayor al 10 % en una determinada zona de pesca, se determina un cierre preventivo por un lapso de 48 horas en un área promedio de 30 por 30 millas náuticas (aproximadamente 3,000 kilómetros cuadrados).

Destacó también que entre los años 2014 y 2016 se evitó la captura de 557,246.51 TM del recurso anchoveta juvenil, que permitió ganar con esta medida una biomasa de 1.94 millones de toneladas de anchoveta.

Certificación de Buenas Prácticas

Cabe señalar que el equipo técnico de este concurso, revisó los Informes de postulación presentados, evaluó y seleccionó a las instituciones que se les otorgó la calificación de Buena Práctica en Gestión Pública 2016.

Este certamen es organizado por Ciudadanos al Día (CAD), con el apoyo de la Defensoría del Pueblo, de la Universidad del Pacífico y del Grupo El Comercio. En esta edición intervino además la organización Contribuyentes por Respeto.


El Ministerio de la Producción ha emitido una nota que puede verse en el siguiente link:

27 de junio de 2016

Las exportaciones pesqueras peruanas y el interés nacional


REVISTA PESCA JULIO 2016: EDITORIAL

El constante elogio de las exportaciones peruanas de productos pesqueros como la harina de pescado y la pota, en los cuales somos los primeros en el mundo, como se lee constantemente en algunas noticias, obviamente producen un patriótico sentimiento de orgullo nacional, lo que no deja de ser una visión sesgada e incompleta. El análisis del impacto que las exportaciones pesqueras producen en el PBI, es también frecuente de observar; pero no se analiza el impacto de la pesca en la alimentación y el desarrollo nacional.

La percepción completa debe provenir de un análisis simple que muestre cuál es el real beneficio que ha recibido el Estado peruano y cada ciudadano.

No es suficiente satisfacer nuestro orgullo, ni preocuparnos por el impacto de la pesca en el PBI solamente.

Tenemos que saber, si además, se está atendiendo la necesidad nacional de alimentos con alto contenido proteínico y cómo se está contribuyendo con el desarrollo del país. Debemos conocer la manera con la cual  se está beneficiando el país, a través de la presentación de cifras precisas que muestren la participación nacional de la renta que genera ese primer puesto en las exportaciones. Cuánto dinero ingresa al Tesoro Público proveniente de la actividad pesquera y cómo se le distribuye e invierte.

La Nación necesita conocer:

¿Cuál es la renta de la industria y qué porcentaje de la misma se destina a satisfacer necesidades de la población?, ¿Cuánto ganamos los peruanos en términos reales por la explotación de nuestros recursos pesqueros?; ¿En cuánto y cómo contribuye la pesca a reducir el índice de desnutrición infantil?; ¿Cómo contribuye la pesca a incrementar la seguridad alimentaria del Perú, en especial de las poblaciones vulnerables?

La alimentación nacional debe ser la prioridad, no así la exportación, que si bien forma parte importante en el contexto del modelo económico, no tendría por qué competir con ventaja, con la comercialización de productos pesqueros en el país. Exportar tiene privilegios y ventajas que no  tiene el mercado nacional.

El procesamiento de la anchoveta para el mercado interno, así como su comercialización en estado fresco, carecen de normas apropiadas y promocionales que dificultan que la población nacional, especialmente las poblaciones más vulnerables, accedan a este recurso.

Mejorar la competitividad de la cadena productiva de la pesca artesanal, que es la que proporciona el abastecimiento al mercado nacional, es un reto que requiere de voluntad y decisión políticas en un marco de innovación, desarrollo tecnológico, investigación y capacitación integrales y no a través de acciones aisladas.

Marcos Kisner Bueno

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería.

Difunde información, ideas y  corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de seguridad alimentaria y  del cuidado del medio ambiente. Pero sobre todo, contribuir con información para que el lector empiece a formarse una opinión propia sobre la problemática pesquera.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a JULIO 2016 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

10 de junio de 2016

LA PESQUERIA PERUANA DESDE LA PERSPECTIVA ALIMENTARIA

Estamos lejos de una noción de soberanía alimentaria. Dicha noción se entiende como el derecho de los pueblos a alimentarse en correspondencia con sus especificidades sociales, económicas, ambientales y culturales. Dentro de un concepto de perspectiva holística del sistema alimentario, donde el alimento sea disponible y autosuficiente. Es decir con posibilidades de su compra en mercados justos, con calidad y cantidad de alimentos sanos y libres de todo tipo de contaminaciones.

La soberanía alimentaria supone un cuidado sostenible de los recursos naturales.

El potencial pesquero que Perú posee por sus posibilidades de extracción del recurso anchoveta y pota, lo coloca en una posición privilegiada dentro del contexto mundial.

El mar peruano todavía ofrece varias especies abundantes que son muy poco utilizadas por la industria o consumidas por el público. No son atractivas para su explotación porque es más cómodo vender anchoveta para la harina.

La administración pesquera tiene una tarea delicada para encontrar un equilibrio permanente entre las lógicas de alimentación nacional y las lógicas del mercado.

La acuicultura y la maricultura se presentan como las mejores opciones, sino las únicas,  para la exportación. No así la pesca de captura. Esta última siempre ofrecerá precios más accesibles a nuestra población por lo cual deben destinarse prioritariamente al mercado interno. Las primeras, por su alto costo de inversión y producción, serán siempre de mayores precios y por tanto inaccesibles para la mayoría de nuestra población. Por tanto son las únicas que merecen ser promocionadas como atractivas para posibles inversionistas.

La pesca de altura, para poder explotar en mejores condiciones la captura de jurel, deberá ser promovida. Esto solamente será posible con una flota congeladora que asegure una oferta permanente para la población nacional.

La pesca artesanal, la única que realmente abastece de productos hidrobiológicos el mercado nacional, solo podrá ser potenciada en la medida que se protejan las biomasas de peces costeros, los cuales tradicionalmente fueron capturados por los artesanales y quienes hoy cada día encuentran menos especies que extraer.

Si hubiese una oferta permanente de jurel procedente de la pesca de altura congelada a bordo, más una oferta regular y adecuada de especies provenientes de la pesca artesanal, corresponde estimular la creación de cadenas productivas y de comercialización que permitan el flujo regular y constante de productos hidrobiológicos hacia todo el interior del país, generando empleo y más y mejores posibilidades de alimentación.

La cada vez mayor escasez de especies de consumo tradicionales como el congrio, el mero, la corvina, etc., indican que hay menos peces. Por eso, salvo una que otra especie, el pescado es  caro en un país que se dice "pesquero". Los pescadores artesanales cada vez tienen que adentrarse más en el mar para pescar algo con toda la secuela de problemas que ello les genera. Si dejásemos de capturar tanta anchoveta podríamos probablemente permitir que las biomasas del resto de especies predadoras de la anchoveta crezcan y se multipliquen.

En una reunión de la FAO en Roma, Jacques Diouf dijo que la demanda mundial de alimentos se duplicara de acá al 2030. Para ese entonces y conforme la crisis alimentaria se agudice, tendríamos mejores posibilidades de atender esa demanda a mejores precios y en mayores volúmenes. Una vez alimentados nosotros y asegurada nuestra propia alimentación podremos empezar a exportar.

Esto requiere de una visión de largo plazo y de una política de Estado. Y también tomar decisiones realistas sobre el escenario actual de la extracción de anchoveta, la industria de harina de pescado y su verdadera contribución para con el país.

La extracción de anchoveta tiene un impacto sobre las especies de la cadena trófica superior y sobre las aves que se alimentan de ella. Su captura desmedida no solamente puede poner en riesgo su propia sobrevivencia, sino que afecta al resto de especies que constituyen los recursos destinados al consumo humano directo. Estos últimos capturados principalmente por la flota artesanal.

La captura de volúmenes tan grandes de este pequeño pelágico está orientada casi en su totalidad para la producción de harina, que tiene como destino principal su empleo en acuicultura.

El sector pesquero peruano muestra, en conclusión,  tres tendencias muy claras:
  • -    se centra en la producción de harina de pescado para exportación, para lo cual se ha realizado en el tiempo, una importante inversión en capacidad instalada;
  • -     minimiza el potencial de la pesca como proveedor de alimentos para su propia población;
  • -    se orienta hacia el mercado de exportación, priorizando la necesidad alimentaria del habitante de otros países.


En este escenario ¿se puede asegurar, a ciencia cierta, que se está reservando la suficiente cantidad de biomasa de anchoveta para la conservación de la especie y para el mantenimiento de la cadena trófica superior?

27 de mayo de 2016

Editorial: Revista Pesca junio 2016

Editorial de la Revista Pesca de Junio 2016

El Perú primero

La Ley General de Pesca, diseñada en la década de los 90 está basada en un esquema neoliberal y un espíritu promotor de la actividad pesquera, con una regulación flexible basada en el mercado, lo que aparta el concepto de inclusión social y justicia social. La actividad de extracción ya no debe tener un marco promotor, sino precautorio ante la evidencia de agotamiento de los stocks pesqueros y/o ausencia de información científica que permita establecer límites máximos de extracción. Puede haber especies que si pueden ser promovidas; pero con una base científica sólida que marque un límite. Los recursos pesqueros son renovables; pero no son inagotables.

Una nueva visión para la pesquería del Perú debe crear una doctrina que tiene que otorgar a los aspectos sociales, políticos y ambientales, mayor énfasis que en el modelo actual. Se debe integrar al modelo actual, las actividades socioeconómicas, las de protección del medio ambiente, las de mantenimiento de la calidad de vida de las poblaciones ribereñas y las de una justa participación social en la renta de la industria. Debe tener como meta principal disponer de pesquerías sostenibles en el contexto de una nueva  gobernanza. La visión de un nuevo modelo debe proponer construir un equilibrio entre las necesidades del mercado, las de conservación de los recursos, y la priorización de la población nacional en la atención de su alimentación basada en productos hidrobiológicos.

La expresión “pesquerías sostenibles” va más allá del simple enunciado y responde a todo un contenido de acciones y estrategias que a su vez requieren de medios para alcanzarlas, dentro de los cuales destacan, además de los económicos, el de ciencia, tecnología e innovación. El Estado tiene que ser el ente que garantiza el equilibrio entre el mercado, la justicia social y la conservación del ambiente y los recursos pesqueros, utilizando a la ciencia y la tecnología como componente importante en la nueva gobernanza pesquera. Debe orientar su visión a alcanzar el fin supremo, cual es el servicio al ciudadano a través de la provisión de alimentos de origen hidrobiológico, que contribuya a conseguir la seguridad alimentaria y a erradicar la malnutrición infantil en el Perú, en primera prioridad, antes que alimentar a otros países.

El actual modelo de gestión, sesgado hacia el mercado y la exportación, presume que las pesquerías solamente son sistemas económicos con todo lo que ello implica. Minimiza la importancia del mercado nacional y la contribución a la alimentación nacional

Denomino modelo de gestión al marco formado por una doctrina pesquera nacional que produzca una nueva base legal modernizando la vigente, sobre la cual se pueda perfeccionar el Modelo Organizacional Institucional actual. Diferencio entonces el modelo de gestión del modelo organizacional.

Los recursos hidrobiológicos marítimos y continentales  son un recurso natural que es patrimonio de la Nación. El Estado los entrega en concesión, de acuerdo a la normatividad vigente. El usufructo de los mismos se hace bajo condiciones que establece la regulación que se aplique a cada especie, la cual debe encontrar el justo equilibrio entre las necesidades del país y las del sector privado.

Artículo 66.- Recursos Naturales. Los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación. El Estado es soberano en su aprovechamiento.  Por ley orgánica se fijan las condiciones de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.
Artículo 39.-  Todos los funcionarios y trabajadores públicos están al servicio de la Nación.

En tanto las administraciones de la pesquería no entiendan que su función es servir al pueblo peruano, a la sociedad peruana, la cual es propietaria de los recursos hidrobiológicos y no a intereses de parte ni extranjeros, los recursos pesqueros estarán expuestos no solo al agotamiento, sino a una indebida utilización cuando alimentan a otros países, sin atender primero la alimentación nacional. 
Alimentar al Perú primero y después al mundo, debe ser la orientación de una doctrina pesquera nacional.


Marcos Kisner Bueno

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería.

Difunde información, ideas y  corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de seguridad alimentaria y  del cuidado del medio ambiente. Pero sobre todo, contribuir con información para que el lector empiece a formarse una opinión propia sobre la problemática pesquera.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a JUNIO 2016 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

21 de mayo de 2016

LA RESPONSABILIDAD DEL ESTADO PERUANO

El despojo que los conquistadores hicieron del territorio peruano, la destrucción del Imperio Inca y el saqueo de sus riquezas del Imperio, no fue suficiente sino que culminaron con el desarraigo de las poblaciones nativas, condenadas desde ese entonces a la esclavitud, la ignorancia, la miseria y la pobreza. No bastó destruir sus tradiciones y costumbres a través de la “evangelización” ni el ser forzados a cristianizarse. No bastó la destrucción de adoratorios y templos antiguos para construir iglesias sobre ellos en un proceso de sincretización religiosa y la brutalidad en la destrucción de todo vestigio de su cultura, sino que fueron embrutecidos a través del trabajo esclavizado en las encomiendas y en las minas, quedando la población reducida a niveles extremos de pobreza y de miseria por un feroz conquistador, no solo de sus riquezas y territorios sino de sus almas.

No era suficiente poseer sus riquezas materiales y destruir su civilización, sino que querían la destrucción de su alma, subyugar su espíritu. Esa actitud y filosofía de la conquista y de la dominación española, (que repitió la soldadesca chilena durante la Guerra del Pacífico, con total desprecio por la raza aborigen) fueron heredadas por la sociedad criolla peruana que se convirtió en la clase dominante de la naciente República y que finalmente se convirtió en la clase política y dirigente del país y de su actual “democracia” exclusiva, elitista y liberal que no reconoce responsabilidades heredadas, ni admite a  las poblaciones nativas como sus iguales, siendo que estas comunidades son las originales y legítimas propietarias de las tierras que hoy los herederos del invasor posen.

España financió su desarrolló con los recursos naturales saqueados del Perú y América y grandes capitales procedentes de los encomenderos, mineros, inquisidores y funcionarios de la administración imperial,  aparecieron para beneficio privado y no del país ni de las poblaciones originarias. Aquí se originan las principales y más  antiguas fortunas del país, que en determinado momento crean la oligarquía peruana.

Hoy día el esquema persiste y nuestras riquezas naturales se exportan y favorecen a los menos, enriqueciendo a unos cuantos bajo la ilusión de empleos temporales que desaparecerán con la extinción de los recursos naturales.

Recién hace poco están siendo enfrentados a través de programas sociales, que son a veces criticados por quienes, o ignoran la responsabilidad histórica del Estado en la generación de esa miseria, o no se sienten comprometidos en la reparación de un crimen histórico perpetrado por quienes detentaron el poder y el dominio en el Perú Virreinal y Republicano.

La alimentación, que debe reducir el grado de desnutrición y anemia de esas poblaciones,  que debe fundamentarse en el consumo de anchoveta y pota, requiere de múltiples acciones, la más importante de las cuales consiste en formar parte de programas sociales orientados a aliviar la desnutrición y crear el hábito de consumo. Pero otros dirán que sin crecimiento económico no hay dinero para los programas, mientras otros observarán que ese gasto afecta al crecimiento del PBI y comprometen el desarrollo del país.

Deberán admitir, en algún momento, que la pobreza y el hambre secular de las poblaciones indígenas y nativas del Perú son creación de la Conquista y de las clases gobernantes del país, tanto durante la dominación española en el Virreinato, como durante la dominación de la clase política en la República.

Sin embargo la clase dominante, heredera de los conquistadores, seguirá eludiendo responsabilidades sobre las poblaciones nativas, poniendo reparos a los programas sociales y objetando todo aquello que no sea favorable al crecimiento del PBI, a Lima y a las ciudades principales.  Aún el término “provincias” se usa despectivamente para referirse a los que no son limeños, o sea ciudadanos de segunda o tercera categoría.


Estas elecciones son una oportunidad para que la ciudadanía despierte, se vuelva más activa y más consciente de sus derechos y obligaciones.

Marcos Kisner Bueno

5 de mayo de 2016

DESOBEDIENCIA

Desobediencia es un nuevo cortometraje sobre una nueva fase del movimiento climático: acciones valientes llevándose a cabo en la primera línea de batalla de la crisis climática en todos los continentes, dirigidas por personas normales que están hartas del poder y la contaminación de la industria de los combustibles fósiles.
Desobediencia cuenta la historia de 4 comunidades que se están preparando para participar en las acciones de Libérate de los Combustibles Fósiles en mayo de 2016. Desobediencia es la historia de la lucha para salvar el planeta. Desobediencia cuenta las historias de David contra Goliat de los líderes en la primera línea en todo el mundo arriesgando sus vidas y su salud por un clima saludable. Unidas a estas fascinantes imágenes reales se encuentran las voces más reconocidas en el debate global sobre los movimientos sociales y la justicia climática en una serie personal, pasional y poderosa. Hay mucho en juego y los objetivos no podrían ser más importantes.
Los eventos de Libérate están siendo planeados en todos los continentes, del 3 al 15 de mayo de 2016, dirigidos a los proyectos de carbón, petróleo y gas. Si estás conmovido por lo que ves en Desobediencia, puedes unirte a miles de personas en una escalada de acciones épicas y  pacíficas este mayo.
La película presenta un recorrido poderoso, mostrando a organizadores de Libérate en Canadá, Alemania, Turquía y Filipinas mientras se preparan para movilizarse durante algunas de las principales acciones de este mes de mayo. Muestra que el movimiento global para mantener los combustibles fósiles bajo tierra está creciendo en tamaño y valentía.

Dura 35 minutos y creo que puede ser algo inspirador para ver antes de la oleada de acciones de Libérate que empieza en unos días. Haz clic aquí para ver en tiempo real o descargar la película gratis.

Si estás inspirado por lo que has visto -- y creo que lo estarás -- espero que compartas esta película y te unas a miles de personas en todo el planeta en las acciones de Libérate el mes próximo.
Sigamos adelante, hacia un futuro más allá de los combustibles fósiles.
http://es.watchdisobedience.com/?utm_medium=email

29 de abril de 2016

Editorial Revista Pesca mayo 2016

En esta edición se presentan las propuestas de plan de gobierno para el sector pesca que han sido elaboradas por los dos partidos que pasan a la segunda vuelta electoral.

Solo Fuerza Popular tiene una propuesta para el sector, aunque no existe obligación formal ni legal de ejecutarla. Peruanos por el Cambio no menciona la pesca en forma directa. Los interesados en la evolución y desarrollo del sector pesquero, deberán medir debidamente el impacto sobre el sector que tendrá cualquiera de ambos posibles gobiernos en los próximos cinco años, antes de decidir su voto.

El enfoque ciudadano puede dejar a otras organizaciones el análisis y discusión sobre aspectos técnicos y científicos propios de la pesquería. Debe más bien, centrarse en el análisis de su participación en la renta pesquera, considerando que es el propietario del recurso pesquero, el cual está siendo explotado por una pequeña fracción de ciudadanos, los cuales deberían pagar un justiprecio por el derecho y el privilegio de lucrar con un recurso natural que, está siendo gratis en el caso de la pesca artesanal y muy barato en el caso de la pesca industrial. Ningún candidato ha hablado sobre la participación del país en la renta generada por la pesca.

Sin mejorar los ingresos no hay  forma de hacer más investigación y mejora la fiscalización y control, entre otras cosas.

La pesca artesanal no está obligada al pago de derechos de pesca. Pero si bien es cierto una parte de sus desembarques va a los mercados nacionales para consumo interno, lo que podría justificar la exoneración de este pago, también es verdad que otra parte va a las plantas congeladoras y enlatadoras que los exportan. ¿Es correcto, y justo desde el enfoque ciudadano, que se exporten productos como la pota para alimentación de otras poblaciones sin pago de derechos de pesca, gozando del mismo privilegio que los productos que se venden en el mercado nacional para consumo de los peruanos?

Bajo este enfoque también debe analizarse los precios a los que se vende el pescado en el mercado nacional y los volúmenes que se encuentran disponibles para las poblaciones de la costa, de la sierra y de la selva. Siendo propietarios de los peces y siendo una de las pesquerías más grandes del planeta, debemos preguntarnos si la cantidad disponible de pescado alcanza para todos los sectores de la población y si sus precios son asequibles para las mayorías. Un análisis objetivo, debería conducirnos a la búsqueda de alternativas para hacer de la pesquería peruana una actividad más inclusiva y más justa.

¿De cuál de los candidatos a la segunda vuelta se podría esperar algo en relación a hacer la pesca más inclusiva? Las políticas públicas tienen que orientarse al ciudadano y a procurar mejorar su calidad de vida. Siendo así, debemos preguntarnos cuál de ellos considera mejorar la regulación actual en beneficio del ciudadano peruano, antes que servir a los intereses tradicionales y siempre ganadores.

La hipótesis más probable, es que una vez pasada la efervescencia electoral y las nuevas autoridades se asienten en sus lugares, todo volverá a ser más de lo mismo en la pesca. Bajo el poder del lobby e influencia de la gran industria a través de sus  operadores políticos de siempre y los nuevos, nada presume que vaya a ser diferente. Los pescadores artesanales, demasiado atomizados como para presentar un frente apropiado que los ponga de igual a igual en una mesa con el Estado y la Industria, continuarán igual como hasta ahora.

Quienquiera que gane las elecciones, no evidencia nada innovador para la pesca artesanal y el consumo de pescado para el mercado interno.

Marcos Kisner Bueno

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería.

Difunde información, ideas y  corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de seguridad alimentaria y  del cuidado del medio ambiente. Pero sobre todo, contribuir con información para que el lector empiece a formarse una opinión propia sobre la problemática pesquera.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a MAYO 2016 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.
http://issuu.com/revistapesca/docs/revista_pesca_mayo_2016/1

6 de abril de 2016

La hora de la verdad

Carmen McEvoy, Historiadora

“Más allá del crecimiento económico, lo que nos hace falta es un proyecto nacional para llegar unidos al bicentenario.
Se “acerca ya la hora” en que “la nación pronuncie la última palabra sobre su futuro destino”. Así, Manuel Pardo se dirigió a los fideicomisarios de la República. A ellos les aseguró que nadie tenía el derecho de influir en sus conciencias al momento de emitir sus votos.

En las postrimerías de una campaña electoral marcada por el fraude y la violencia, el candidato Pardo enarboló el ideal primigenio de la República. En ese contexto, el futuro presidente subrayó que del cumplimiento del deber de cada ciudadano dependía “la genuina y legítima expresión del pensamiento y la voluntad nacional”.

La intensa campaña electoral, que llevó a Pardo a la presidencia del Perú (1872-1876), culminó con el asesinato del coronel José Balta: el último de una saga de mandatarios militares encumbrados a golpe de espada y guano de las islas. Al magnicidio, ocurrido en medio de un proceso electoral plagado de irregularidades, le sucedió la ejecución popular de los responsables del hecho: el ministro de Guerra, Tomás Gutiérrez, y dos de sus hermanos.

Los coroneles Gutiérrez formaban la guardia pretoriana de un sistema prebendario y corrupto que se negaba a desaparecer. Esto explica la polarización de unas elecciones sembradas de trampas legales y en las que los recursos del Estado estuvieron al servicio de dos candidaturas: la del general José Rufino Echenique primero y la del abogado Antonio Arenas después.

Pese a todos los ataques a su persona y a sus partidarios –algunos encarcelados y azotados por los prefectos baltistas–, Pardo recordó que existía un momento supremo al final de toda campaña electoral. Se refería al acto silencioso en el que un individuo, a solas con su conciencia, decidía su “futuro destino” por encima del laberinto de pasiones que acompaña a toda lucha por el poder.
La legitimidad residía, en consecuencia, en ese acto final mediante el cual un abstracto llamado nación expresaba su mandato a través de un cúmulo de voluntades individuales y dispersas. En esa suerte de alquimia política, miles de voluntades convergían en una capaz de elegir a la representación nacional.

En estos días de tachas dominicales, periodistas sicarios, curas decimonónicos, flores que no llegan y chicharrones que se rechazan, he vuelto a leer los discursos de Pardo. Pronunciados en la campaña electoral más disputada del siglo XIX, sus palabras sabias son una brújula capaz de guiarlo a través de la densa niebla que cubrió su senda a la Casa de Pizarro (quien –como él– cayó asesinado por sus adversarios). Porque conseguir el poder en el Perú no es tarea fácil, y mucho menos mantenerlo con decencia y dignidad.

Por ello, mi reflexión en torno a las elecciones que se avecinan tiene que ver con un peruano o una peruana capaz de ayudarnos a transitar el camino minado de la posguerra. Alguien que dignifique la Presidencia de la República, nos devuelva la ilusión y la esperanza, no gobierne para sus parciales y tenga la altura de miras para iniciar un proceso de reconciliación nacional, tal como lo hizo Ramón Castilla tras una década de guerra civil.

Porque más allá del crecimiento económico, la inclusión social, la lucha contra la corrupción y la delincuencia, lo que nos hace falta es un proyecto nacional para llegar unidos al bicentenario de ese momento entrañable en el cual el Perú se convirtió en una República libre y soberana”

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