El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.

Paul Greenberg

7 de marzo de 2026

TERMINO LA 14 REUNION DE LA OROP DEL PACIFICO SUR

POTA

La propuesta de asignar cuotas de pesca para la pota, presentada por el Ecuador en la reunión de la OROP del Pacífico Sur, no ha sido aprobada. La justificación es que no existe un estudio científico, ante lo cual el respectivo comité expresó que dicho estudio tardaría por lo menos 3 años.

Sin embargo, sí se aprobó la propuesta de Estados Unidos de reducir el esfuerzo pesquero en 15%. Llama la atención que para esto no se esgrimió argumento alguno sobre la inexistencia de un estudio científico.

China dispone de 671 barcos inscritos en la OROP y pesca con cerca de 400.

Da la impresión de que nadie quiere enfrentarse a China y que esta domina el escenario, lo que se confirma con la expresión del comisionado chino que expresó, en determinado momento, que a China se le está acabando la paciencia. Esto lo dijo en el contexto de la posición del Ecuador, que expresó cuando se aprobó el 15%, que sería bueno entonces subir la reducción al 25%. Su aceptación de la reducción de ese 15%, que no le afecta en realidad, la hace parecer condescendiente y generosa con los paises miembros.

Una demostración de soberbia, petulancia y desprecio por el resto de países miembros de la organización.

¿Para qué se le agota la paciencia? ¿Por tanto reclamo en su contra? ¿Y qué hará al respecto? ¿Esa expresión es una amenaza velada? ¿ Y qué hará al respecto?

Todo indica que nada ni nadie limitará el esfuerzo pesquero chino en la zona OROP.

La delegación peruana, si bien no se opuso a la asignación de cuotas, tampoco efectuó una defensa notable sobre el tema. Podría haber sido más efectiva su participación con un mejor planeamiento, tal vez. O tal vez los intereses chinos en Perú pesan más que los de los pescadores.

También llama la atención que Chile no presentó ninguna propuesta sobre el tema pota y flota china, siendo que en ese país están apareciendo reclamos por la presencia de barcos de bandera china en sus puertos para actividades de mantenimiento.

En conclusión, la pota seguirá inafecta a cuotas en la zona OROP pero sí dentro del dominio marítimo peruano, donde sí hay estudios científicos ¿O no?

La iniciativa peruana COMM14-Prop9 fue adoptada, permitiendo ampliar la excepción del número de la Organización Marítima Internacional (OMI) y reconocer sistemas alternativos de comunicación para embarcaciones artesanales.

En el segundo día de sesiones de la 14.ª Reunión de la Comisión de la OROP-PS, que se desarrolla en Ciudad de Panamá, la delegación peruana logró la aprobación de la primera propuesta COMM14-Prop9 (Registro de Embarcaciones), orientada a garantizar la permanencia e inclusión de la flota potera artesanal en el sistema regional de ordenamiento pesquero.

La decisión extiende hasta el 6 de marzo de 2028 la excepción para que las embarcaciones artesanales de hasta 15 metros de eslora puedan inscribirse en el Registro de Embarcaciones de la OROP-PS sin contar con número de la Organización Marítima Internacional (OMI). Asimismo, establece una lista abierta de sistemas de comunicación que pueden homologarse al INMARSAT, como VSAT, TESACOM y STARLINK, entre otros, de acuerdo con las condiciones técnicas reales de la flota artesanal.

Actualmente, el Registro de Embarcaciones de la OROP-PS cuenta con 771 naves inscritas. Con esta medida, se prevé un incremento de la participación de la flota peruana en el área de la Convención, fortaleciendo los mecanismos de trazabilidad, monitoreo y control, así como la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).

“La aprobación de esta propuesta evita la exclusión de nuestra flota artesanal del registro regional y demuestra que es posible fortalecer la trazabilidad con un enfoque gradual y realista, que reconozca las capacidades de los países en desarrollo”, señaló el viceministro de Pesca y Acuicultura, Jesús Barrientos Ruiz, en su calidad de jefe de la delegación peruana.

Esta medida fortalece el ordenamiento de las pesquerías en alta mar, promueve la formalización de la flota artesanal y reafirma el compromiso del Estado peruano con una gestión sostenible de los recursos hidrobiológicos, en beneficio de las generaciones presentes y futuras.

Las probables razones por las cuales Chile y Perú se abstienen de incomodar o molestar a China, al parecer se deben al peso que tiene China en la economía de ambos países. Siendo el principal socio comercial, no sería apropiado ni conveniente incomodarlo con propuestas u opiniones, en este caso sobre la pota, que pudieran no agradarle. Tal vez lo que ocurre es que el impacto y peso de la pota es muy pequeño en relación al resto de inversiones e intercambio comercial. En ese contexto podría ser que la decisión política sea sacrificar la pesquería en el altar de la relación comercial macro.

La situación comercial:

Chile

China se consolidó en 2025 como el principal socio comercial de Chile, concentrando aproximadamente un 32,7% del intercambio total, seguido por Estados Unidos (17%), Brasil (6,3%), Japón (5,3%) y Argentina (4%). China es el principal destino de las exportaciones chilenas (cobre, minería) y el principal proveedor de importaciones

De acuerdo con el reporte elaborado con cifras del Banco Central, el Servicio Nacional de Aduanas y el Servicio de Impuestos Internos, Chile realizó negocios con China por 66.555 millones de dólares el año anterior, lo que significó un alza interanual.

Los productos más demandados por el país asiático el año anterior fueron cobre, cátodos de cobre, cerezas frescas, celulosa, carbonato de litio, hierro, yodo, ciruelas frescas, salmónidos, harina de pescado, sulfato de litio, carne de cerdo, servicios, uvas, metanol y algas.

Durante 2025, el intercambio comercial de Chile sumó 199.667 millones de dólares, con un incremento del 8,9 por ciento con respecto a 2024, subida impulsada por el dinamismo de las exportaciones y las importaciones.

La entidad estatal destacó que 1 de cada 8 puestos de trabajo dependientes en Chile es generado por empresas exportadoras.

https://spanish.news.cn/20260307/8936f4fa139044659d0893795605f1d3/c.html

Perú

China se mantiene firmemente como el principal socio comercial de Perú en 2026, concentrando aproximadamente entre el 32% y 36% de las exportaciones totales, impulsado mayoritariamente por la venta de cobre y minerales. Esta relación se consolidó con la inversión en infraestructura clave como el megapuerto de Chancay, posicionando al gigante asiático por encima de EE.UU. y la Unión Europea

China se mantuvo como el primer socio comercial de Perú en el 2025, según el MINCETUR

En 2025, Perú mantuvo a China como su principal destino de exportaciones, con envíos valorizados en 28 649 millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 24% respecto al año anterior. Este aumento se explicó principalmente por mayores ventas de pota (+758%), oro (+144%), cobre (+19%) y concentrados de plata (+19%).

La Unión Europea se consolidó como el segundo destino, con exportaciones por 9 339 millones de dólares, un incremento del 25%, impulsado por productos como cobre, arándano, cacao en grano y pota. Por su parte, Estados Unidos concentró envíos por 8 892 millones de dólares, destacando arándanos, uvas, oro, cacao, así como chapas y tiras de cobre.

https://capechi.org.pe/china-se-mantuvo-como-el-primer-socio-comercial-de-peru-en-el-2025-segun-el-mincetur/

JUREL

El objetivo de la delegación chilena era alcanzar un incremento del 15% en la cuota de captura de jurel para Chile respecto al año anterior.

La delegación chilena destaca su unidad en torno a este objetivo, explicando que «esto es una Política de Estado.

Los resultados de las negociaciones internacionales fueron los que muestra el cuadro siguiente:

Tanto Chile como Perú recibieron el incremento tradicional anual de aproximadamente el 4%.

 


Perú siempre ha sido comparsa silencioso de Chile. Este último fue creciendo a niveles muy superiores a los de Perú mientras su crecimiento fue mediocre. Aunque es de reconocer que a la flota peruana nunca le interesó pescar jurel en la zona OROP, por lo cual siempre, salvo un año, se subastó la cuota peruana, siendo compradores chilenos los que la adquirieron.

Para el jurel siempre Chile lideró astutamente las negociaciones, en cambio para la pota muestra una indiferencia sospechosa. Probablemente por la razones anteriormente expuestas.

En este contexto de dudosa utilidad de la OROP del Pacífico Sur, y el evidente hecho de que la OROP es plenamente manejada por Chile y dominada por China, es interesante leer el siguiente análisis:

CPPS a los 73 años: de referente regional a la irrelevancia geopolítica

 Diario expreso - Alfonso Miranda Eyzaguirre Alfonso Miranda Eyzaguirre

En 1947 el Perú hizo algo que pocos Estados se atrevieron siquiera a concebir: extendió su soberanía y jurisdicción hasta las 200 millas marinas, para proteger sus recursos. No fue un acto simbólico. Fue una decisión política ante la depredación extranjera, y frente a un derecho internacional que no protegía adecuadamente a los países ribereños.

Cinco años después, Chile, Ecuador y Perú firmaron la Declaración de Santiago y establecieron una política marítima común. Tampoco se trató de una proclama cosmética, sino de una respuesta estratégica. De ese impulso nació la Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS), diseñada como instrumento de coordinación y defensa. En 1979, Colombia se sumaría a esta renovadora institución.

Hoy, más de siete décadas después, nos cuestionamos si aún honramos su espíritu fundacional, o meramente administramos su recuerdo. ¿Cuántas veces, amigo lector, ha escuchado usted mencionar a la CPPS en el debate público nacional? ¿En cuántas oportunidades la ha visto liderando posiciones regionales frente a la pesca ilegal, o ante decisiones internacionales que afectan nuestros derechos en el océano? Si la respuesta es “casi nunca” o rotundamente “nunca”, esa constatación explica más que cualquier informe técnico.

El entorno actual es incluso más complejo que en los años cincuenta. Flotas industriales de aguas distantes operan con enorme capacidad tecnológica, en el borde de nuestros espacios marítimos. La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, erosiona la sostenibilidad y afecta directamente a nuestros pescadores formales. En la FAO, organismos regionales y en los nuevos acuerdos sobre biodiversidad en alta mar, se adoptan decisiones que inciden en nuestras economías y en nuestra soberanía regulatoria.

Sin embargo, mientras otros bloques negocian como verdaderas coaliciones estratégicas, el Pacífico sudeste comparece con frecuencia fragmentado. La CPPS, que nació para articular posiciones comunes, hoy tiene una incidencia política discreta. No es un problema técnico. Es una cuestión de voluntad.

José Luis Bustamante y Rivero justificó la extensión del dominio marítimo en la necesidad de reservar, proteger y reglamentar el uso de los recursos naturales en beneficio del país. Este concepto no es una reliquia histórica; es un mandato vigente. El mar no es retórica diplomática: es proteína, empleo, divisas y proyección geopolítica.

Resulta incómodo decirlo, pero es necesario: ante la voracidad de flotas extranjeras y la creciente presión regulatoria global, es imperdonable que una organización septuagenaria no tenga la solidez ni el peso político que su historia exige. La inercia institucional no tendría que reemplazar al liderazgo.

Relanzar la CPPS no significa confrontar por confrontar, ni negar la importancia de la conservación. La sostenibilidad es innegociable. Pero no puede convertirse en coartada para aceptar sin debate estándares que desconocen nuestras particularidades biooceanográficas y productivas. Tampoco ha de existir excusa para renunciar a coordinar inteligencia regional contra la pesca ilegal, o para llegar divididos a negociaciones decisivas.

La región ya demostró su capacidad de influir en el derecho internacional cuando actúa unida. La tesis de las 200 millas, que fue resistida durante años, hoy es parte del consenso global. Esa experiencia debería recordarnos algo elemental: cuando el Pacífico sudeste habla con una sola voz, pesa.

La CPPS necesita recuperar su razón de ser. Coordinación previa obligatoria antes de cada foro relevante. Estrategia regional frente a la pesca ilegal. Posiciones técnicas comunes sustentadas en ciencia propia. Participación estructurada del sector productivo para fortalecer la defensa de intereses legítimos.

No se trata de nostalgia antiimperialista. Se trata de realismo político. Si no actuamos como bloque, otros decidirán por nosotros. Si no defendemos activamente nuestros intereses, nadie más lo hará.

 https://www.expreso.com.pe/opinion/cpps-a-los-73-anos-de-referente-regional-a-la-irrelevancia-geopolitica/

28 de febrero de 2026

LA TRANSFERENCIA DE FUNCIONES DE PESCA A LOS GOBIERNOS REGIONALES

 

El proceso de transferencia de funciones a favor de los Gobiernos Regionales, comenzó con el Plan Anual de Transferencia de Competencias Sectoriales 2004, donde se identificaron las primeras funciones en materias de pesquería e industria para ser delegadas a los gobiernos regionales.

Entre 2006 y 2009 se aceleró el traspaso de funciones específicas detalladas en el artículo 52 de la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales (materia pesquera) y funciones de promoción de Micro y Pequeña Empresa (MYPE).

La transferencia no fue inmediata, sino que siguió un modelo de gradualidad y acreditación:

Planes Anuales (PAT): Cada año, mediante Decretos Supremos, se aprobaba un listado de funciones y los recursos asociados que pasarían del Gobierno Central a las regiones.

Los gobiernos regionales debían demostrar capacidad técnica y administrativa para recibir las funciones. En el sector Pesca, esto incluía la facultad de emitir permisos de pesca artesanal y administrar infraestructuras pesqueras artesanales.

Una vez formalizada la transferencia, se suscribieron convenios entre PRODUCE y las regiones para asegurar el cumplimiento de metas y la continuidad de los servicios.

 

22 años viene durando este proceso y no culmina, lo que indica que algo no está bien. ¿O la norma es imperfecta, o el PRODUCE tiene problemas para dar cumplimiento a las transferencias? ¿O son los gobiernos regionales quienes presentan problemas?

¿Por qué PRODUCE no efectiviza la transferencia de la función j? del artículo 52° de la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, Ley N° 27867, respecto a “vigilar el estricto cumplimiento de las normas vigentes sobre pesca artesanal y su exclusividad dentro de las cinco millas marinas. Dictar las medidas correctivas y sancionar de acuerdo con los dispositivos vigentes”?

¿Será porque pierde los ingresos provenientes de las multas, que quedarían en los gobiernos regionales? ¿O porque considera que los GORES no está listos para asumir esa función?

Cualquiera fuese la razón, no es posible que esto tenga más de dos décadas y no se culmine. El próximo gobierno debería investigar las razones y concluir con el proceso.

Con la Resolución Ministerial N.° 00049-2026-PRODUCE del 27 de febrero de 2026 se aprueba el Plan Anual de Transferencia Sectorial del Año 2026 del Ministerio de la Producción.

“Al 31 de diciembre del 2025, se ha transferido el 89.5% de las funciones programadas: Pesca y acuicultura (81.3%), MYPE (92.3%) e Industria (96.2%), se encuentra en trámite la transferencia de 75 funciones sectoriales: 46 en pesca y acuicultura; 7, en industria, y 22, en MYPE.

En el marco del proceso de descentralización del Estado fueron programados en los Planes Anuales de Transferencia Sectorial las transferencias de 100 activos del Sector Producción: I) Desembarcaderos Pesqueros Artesanales, II) Centros de Acuicultura, III) Módulos de Comercialización, IV) Inmuebles, a favor de los Gobiernos Regionales y Locales, habiéndose transferido hasta el momento 77 (77%) activos, encontrándose en proceso de transferencia 24 activos.

Respecto a la transferencia de la nueva función k) del artículo 52°, Ley N°27867, Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, sobre inversiones en desembarcaderos pesqueros artesanales y Centros Acuícolas, se concretará a través del proceso regular de transferencia de funciones o mediante la delegación de funciones, a través de la suscripción de un convenio entre el Ministerio de la Producción y el Gobierno Regional o Local, en el marco de la normatividad del proceso de descentralización.

Cabe señalar, que está pendiente la transferencia de la función j) del artículo 52° de la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, Ley N° 27867, respecto a “vigilar el estricto cumplimiento de las normas vigentes sobre pesca artesanal y su exclusividad dentro de las cinco millas marinas. Dictar las medidas correctivas y sancionar de acuerdo con los dispositivos vigentes”, en pesca y que está a cargo del Ministerio de la Producción en el marco de su rectoría siendo quien la ejerce la Dirección General de Supervisión, Fiscalización y Sanción - DGSFS-PA y es transferible solamente a los 12 Gobiernos Regionales del litoral: Ancash, Arequipa, Callao, Ica, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Piura, Tacna, Tumbes, considerando igualmente al Gobierno Regional Metropolitano de Lima.

Desembarcaderos Pesqueros Artesanales - DPA

En el marco de los Planes Anuales de Transferencia Sectorial, fue programada la transferencia de 46    Desembarcaderos Pesqueros Artesanales a favor de los Gobiernos Regionales.

Mediante los Decretos Supremos N°s 007 y 024-2008-PRODUCE, 001-2012-PRODUCE y Decreto Supremo N° 021-2025-PRODUCE, fue aprobada la transferencia de 32 Desembarcaderos Pesqueros Artesanales a favor de los Gobiernos Regionales de Ancash, Arequipa, Callao, La Libertad, Piura, Tumbes e Ica  

Centros de Acuicultura - CA

De acuerdo a los Planes de Transferencia 2006 al 2009, fue programada la transferencia de 24 Centros Acuícolas a favor de los Gobiernos Regionales y Locales.  

Dentro de estos, mediante la Resolución de Secretaría de Descentralización Nº 012-2012-PCM/SD se resuelve, que el Gobierno Regional de Tumbes se encuentra APTO para la transferencia del Centro de Acuicultura La Tuna Carranza, activo programado en el Plan Anual de Transferencia Sectorial correspondiente al año 2009.”

 



https://www.gob.pe/institucion/produce/normas-legales/7794096-00049-2026-produce

25 de febrero de 2026

QUIEN PROPUSO FIJAR CUOTAS PARA LA POTA EN LA REUNION DE LA OROP DEL PACIFICO SUR

 

CALAMASUR Y SU PROPUESTA SOBRE LA POTA

El Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante del Pacífico Sur (CALAMASUR) es un grupo comprendido por actores líderes de la industria (representantes de los sectores artesanal, industrial y de procesamiento) de Chile, Ecuador, México y Perú, que se encuentran involucrados en la pesca de calamar gigante y trabajan juntos para su sostenibilidad.

Este grupo se reunió por primera vez en enero de 2018 y se formalizó en diciembre del mismo año. Cuenta con un estatus de observador en la OROP-PS (Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur), y ya ha presentado dos declaraciones de posición solicitando mejoras necesarias en ciencia, gestión y MCS (monitor, control y vigilancia) a los delegados de la OROP-PS.

El pasado 28 de enero, el Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante del Pacífico Sur (CALAMASUR) organizó un evento abierto para explicar, de manera clara y accesible, los principales desafíos y propuestas que se discutirán en Panamá.

En el segundo bloque del evento, Iván Gomez, especialista de la Fundación Innovations for Ocean Action (I4OA), presentó de manera sintética las propuestas que los Estados Miembros han remitido a la OROP-PS para que sean discutidas en Panamá, entre los puntos más relevantes destacó la existencia de propuestas que buscan restablecer el enfoque precautorio en la pesquería de calamar gigante en aguas reguladas por la OROP-PS.

https://www.calamasur.org/post/calamar-gigante-propuestas-sobre-la-mesa-y-un-debate-que-no-puede-postergarse

Las propuestas relacionadas a la pesquería de calamar gigante (Dosidicus gigas) han sido sometidas por los Estados Miembro de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS) y serán discutidas durante la décimo cuarta reunión plenaria de la Comisión de la OROP-PS, la cual se llevará a cabo en la Ciudad de Panamá, entre el 2 y el 6 de marzo de 2026.

Entre las propuestas relacionadas con la mejora de la pesquería del calamar gigante capturado en aguas internacionales del Pacífico Sur, destaca la referida a establecer un límite anual de captura de la pota a las flotas de aguas distantes.



Lo que llama la atención, es que esta propuesta no haya nacido del Ministerio de la Producción del Perú, sino que ha sido formulada por el Ecuador. Es extraño puesto que para la flota artesanal peruana, en sus operaciones dentro del dominio marítimo peruano se ha impuesto, no solamente vedas, y cuotas para la captura de pota, sino además topes para las embarcaciones.

La coherencia en el manejo de la pota, sugeriría que Perú defendería esta acción proponiendo que se aplique también a las flotas de aguas distantes que operan más allá de la milla 201. Sin embargo no ha ocurrido así.

Sería necesario que las autoridades de pesquería del Perú expliquen la razón de esta falta de coherencia en su criterio de manejo de esta pesquería, porque podría pensarse que no se quiere incomodar a la flota pesquera china, que es la principal operando en la zona OROP.

La única forma de salir de esta duda será observando cómo vota la delegación oficial peruana en la reunión de la OROP

24 de febrero de 2026

LA 14 REUNION DE LA OROP DEL PACIFICO SUR

 

La 13.ª Reunión del Comité Técnico y de Cumplimiento de la OROP-PS (CTC13) se celebra en la Ciudad de Panamá, Panamá, del 24 al 27 de febrero de 2026, en el Centro de Convenciones ATLAPA.

La 14.ª Reunión de la Comisión de la OROP-PS (COMM14) se celebrará en la Ciudad de Panamá, Panamá, del 2 al 6 de marzo de 2026, en el Centro de Convenciones ATLAPA.

La Propuesta 14, presentada por Ecuador, se perfila como la más interesante para el Perú en relación a la pota. Curiosamente esta no ha sido presentada por Perú ni Chile, principales interesados, sino por Ecuador, que no pesca pota.

Habrá que ver cómo actúa la delegación oficial peruana en esta reunión y si apoyan la creación de cuotas, con la misma energía que imponen las cuotas para la flota artesanal peruana dentro de nuestro dominio marítimo.

Pero igual resulta extraño la persistente presión por cuotas y topes a la flota peruana y la laxitud con la cual no quieren tocar a la flota china. Este era el momento para hacerlo y no lo hicieron.

Objetivo de la propuesta:

La pesquería de calamar gigante (Dosidicus gigas) es de importancia mundial y se concentra en el Pacífico Sur, donde un pequeño número de Miembros representa casi la totalidad de las capturas declaradas. Si bien algunos Miembros aplican límites de captura dentro de sus jurisdicciones nacionales, la pesca en alta mar del Área de la Convención de la SPRFMO continúa bajo un régimen de libre acceso, lo que genera un desequilibrio significativo entre la gestión nacional e internacional.

Las evaluaciones científicas y técnicas disponibles indican deficiencias persistentes en la gestión, incluyendo una alta incertidumbre sobre el estado de las poblaciones, la ausencia de modelos consensuados de evaluación de poblaciones y la falta de límites de captura, a pesar de que el enfoque precautorio es una obligación fundamental de la Convención de la SPRFMO.

Las recientes disminuciones en la producción declarada refuerzan aún más la preocupación por la sostenibilidad de las prácticas pesqueras actuales. Las enmiendas propuestas buscan abordar estas deficiencias promoviendo la aplicación del enfoque precautorio, fortaleciendo la gestión con base científica y promoviendo la adopción de medidas eficaces de conservación y gestión para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la pesquería de calamar gigante en el Área de la Convención de la SPRFMO

La propuesta introduce un cambio estructural en el enfoque de gestión para la pesquería del calamar gigante en el Área de la Convención, pasando de un sistema basado exclusivamente en controles de esfuerzo (medidas de entrada) a un marco integrado que incorpora controles de captura (medidas de salida), en consonancia con el enfoque precautorio.

Los principales cambios propuestos incluyen:

- Establecimiento de un Total Admisible de Captura (CTP) para la flota de aguas distantes, en vigor a partir de 2027, junto con asignaciones nacionales vinculantes de límites de captura estrictos.

- Introducción de límites de captura individuales de buques no transferibles, respaldados por requisitos de presentación de informes progresivos y umbrales de alerta automáticos para prevenir la sobrepesca.

- Adopción de medidas correctivas y de cumplimiento claras, incluidas reducciones automáticas de futuros límites de captura en casos de sobrepesca y la suspensión de las oportunidades de pesca en caso de incumplimiento reiterado.

- Fortalecimiento del seguimiento, control y vigilancia (SCV) mediante formatos de informe estandarizados, seguimiento casi en tiempo real de la utilización de las capturas, verificación de datos a nivel de la Secretaría y revisión sistemática por parte del Comité Científico y el Comité Técnico y de Cumplimiento.

- Establecimiento de una zona de amortiguamiento de 10 millas náuticas sin pesca para la flota de aguas distantes a lo largo de los límites exteriores de las ZEE sudamericanas, con el objetivo de mejorar la aplicabilidad, reducir los conflictos operativos y proteger las pesquerías costeras adyacentes.

- Reorganización y refuerzo de la recopilación de datos y los requisitos de los observadores, en consonancia con los estándares de datos de la SPRFMO existentes, para garantizar la disponibilidad de información oportuna, precisa y verificable.

- Carácter provisional y adaptativo del régimen de TAC, que se revisará y ajustará una vez que se adopten una evaluación de stock y procedimientos formales de evaluación de la estrategia de ordenación (MSE).

- En general, las enmiendas propuestas buscan prevenir la sobreexplotación, mejorar la rendición de cuentas y poner en funcionamiento el enfoque precautorio, sin perjuicio de las futuras decisiones de asignación.

Las demás propuestas:

Propuesta de modificación de la CMM 01 Trachurus murphyi  

Propuesta de modificación de la CMM 01 Trachurus murphyi  

Propuesta de modificación de la CMM 01 Trachurus murphyi  

Propuesta de modificación de la CMM 01 Trachurus murphyi  

Propuesta para modificar la norma CMM 02 sobre estándares de datos

Propuesta de modificación de la CMM 03 Pesca de fondo       

Propuesta de modificación de la CMM 03 Pesca de fondo       

Propuesta para modificar la CMM 03a Especies de aguas profundas

Propuesta de modificación de la CMM 05 Registro de Buques

Propuesta de modificación de la CMM 07 Inspecciones portuarias

Propuesta de enmienda a la CMM 09 Aves marinas (rev. 1, 22 de febrero)

Propuesta de modificación de la CMM 12 Transbordos           

Propuesta de modificación de la CMM 12 Transbordos

Propuesta de modificación de la CMM 18 Calamar    

Propuesta de modificación de la CMM 18 Calamar (rev. 1, 20 de febrero)

Propuesta para crear un nuevo CMM en una zona de amortiguamiento para el calamar

Propuesta para crear un nuevo CMM sobre Normas Laborales

Propuesta para crear un nuevo CMM sobre estándares de monitoreo electrónico

Nota explicativa para COMM14-Prop18 EMS           

Propuesta de modificación del Reglamento del personal de la OROP-PS

Propuesta para modificar la Política de la OROP-PS sobre comisiones de servicio y pasantías

16 de febrero de 2026

CUESTIONANDO CIERTAS NORMAS SOBRE LA POTA

 Cuatro resoluciones sobre la pota que resultan controversiales y evidencian un manejo cuestionable del tema:

La RM 443 establece una cuota y se asigna a las embarcaciones pesqueras artesanales una cuota de captura máxima por faena de pesca. Pero a partir de la milla 201 no hay veda, ni cuotas, por lo cual no deja de ser discutible la medida.

La RM 018 establece una suerte de coacción al discriminar entre las embarcaciones con satelital, que quedan fuera de los topes y las que no lo tienen, pretendiendo con esto obligar a su instalación.

La RD 019 suspende la pesca y la RD 020 deroga la suspensión a las 24 horas de publicada.

Un análisis objetivo muestra que la suspensión de la pesca está enmarcada dentro de lo que manda la RM 443 que dio una cuota para el periodo ene feb 2026 de 76,324 Tm. El director de la DGSFS actúa debidamente cuando prevé el cumplimiento de la cuota y decide suspenderla.

La Resolución Directoral N.º 00019-2026-PRODUCE/DGSFS-PA del 10 de febrero de 2026 decide suspender las actividades extractivas del recurso  pota porque se advierte que, a las 09:00 horas del 10 de febrero de 2026, registran un total de 66,508.93 toneladas, equivalente al 87.14% del Límite Máximo de Captura Total Permisible (76,324 toneladas) de inicio, correspondiente al periodo desde el 1 de enero hasta el 28 de febrero de 2026; asimismo, señala que, con  base en la tendencia de desembarques diarios del citado recurso, se proyecta que al 11 de febrero de 2026 la flota antes mencionada alcanzaría el límite de captura extractiva, correspondiente al periodo del 1 de enero hasta el 28 de febrero de 2026.

La Resolución Directoral N.º 00020-2026-PRODUCE/DGSFS-PA del 10 de febrero de 2026, decide revocar la Resolución Directoral N° 00019-2026-PRODUCE/DGSFS-PA que suspende la pesca, con un argumento que dice:

la Resolución Directoral N° 00019-2026-PRODUCE/DGSFS-PA de fecha 10 de febrero de 2026 se emitió considerando el seguimiento de los desembarques del recurso calamar gigante o pota (Dosidicus gigas) al 10 de febrero de 2026, en relación al Límite Máximo de Captura Total Permisible (76,324 toneladas) de inicio y su porcentaje de avance; sin embargo, conforme a lo solicitado por el Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura a la Dirección General de Políticas y Análisis Regulatorio de Pesca y Acuicultura, así como la información científica emitida por el Instituto del Mar del Perú – IMARPE, se advierte la presencia de circunstancias que generan la desaparición de las condiciones por las cuales se emitió el acto administrativo, no siendo necesaria la permanencia de la suspensión de las actividades extractivas; 

Nótese que la DGSFS es obligada a retractarse a solicitud del Despacho Viceministerial. El Director es un subordinado del Viceministro, por lo cual este último no le solicita, sino que en términos prácticos le ordena hacerlo sin que exista, por lo menos a la vista, información científica que advierte de circunstancias que generan la desaparición de las condiciones de la veda. Probablemente porque no existe ya que la suspensión de la pesca no se da por razones científicas, sino de cumplimiento de la cuota.

El director en su resolución, dice elegantemente que el despacho viceministerial se lo ha solicitado; pero nadie puede creer esa afirmación. Y deja constancia, sutilmente, de que se está retractando por orden superior, no por razones técnicas.

¿Qué significa esto? ¿Qué las condiciones para imponer la cuota han desaparecido? ¿O sea que se ampliará la cuota? ¿O a qué se refiere?

Al dejar sin efecto la suspensión, sin exhibir mayor argumento técnico o científico ¿Cómo queda el mandato de la RM 443? ¿Cuándo se va a parar la pesca? ¿Cuándo se llegue a completar la cuota? ¿O se va a ampliar?

Entonces ¿Qué es lo que está mal? ¿La cuota, la suspensión o dejar sin efecto la suspensión? 

Fijar cuotas y vedas es malo para los pescadores, sobre todo en el manejo de un recurso que es explotado indiscriminadamente a partir de la milla 201 sin medida ni control. Por lo tanto, ese es el problema a corregir. Suspender la veda es bueno para los afectados. Pero es muy malo para la institucionalidad hacerlo en base a mentiras. 

La suspensión de la pesca se dio por estar llegando a alcanzarse la cuota fijada para el periodo y no por razones científicas ni biológicas. Se miente al derogar la suspensión aduciendo la desaparición de las circunstancias que generaron la suspensión. La única circunstancia que podría cambiar es el aumento de la cuota, que es la razón única por la cual se dio la suspensión. Estos métodos afectan a la institucionalidad y crean dudas sobre el manejo del recurso.

Lo que está claro es que en este manejo hay falta de eficiencia, falta de liderazgo y probablemente manipulación.

El director actuó bien. Pareciera que alguien presiona al ministro. El ministro presiona al vice y el vice prácticamente le ordena al director retractarse. Le quitó toda ciencia al proceso, a menos que se demuestre cuáles son las razones científicas. Se impuso la razón de la fuerza. Una desautorización pública que debiera generar, por lo menos, la renuncia del director. Por amor propio o dignidad.

No es la forma de administrar los recursos pesqueros.

Resumen:

Mediante Resolución Ministerial No. 443-2025-PRODUCE, publicada en el diario oficial El Peruano el 1 de enero, se estableció en 76,324 toneladas la cuota de captura del recurso calamar gigante o pota para el período enero – febrero 2026.

https://www.gob.pe/institucion/produce/normas-legales/7582230-443-2025-produce

Con la Resolución Ministerial N.° 00018-2026-PRODUCE del 28 de enero de 2026 se decide modificar el literal g) del artículo 3 de la Resolución Ministerial Nº 00443-2025-PRODUCE, Establecen Límite Máximo de Captura Total Permisible de inicio del recurso calamar gigante o pota, para el periodo desde enero hasta febrero del año 2026.

https://www.gob.pe/institucion/produce/normas-legales/7666390-00018-2026-produce

Con la Resolución Directoral N.° 00019-2026-PRODUCE/DGSFS-PA del 10 de febrero de 2026 se decide SUSPENDER las actividades extractivas del recurso calamar gigante o pota (Dosidicus gigas), en el marco de la Resolución Ministerial N° 00443-2025-PRODUCE, a partir de las 00:00 horas del 12 de febrero de 2026.

https://www.gob.pe/institucion/produce/normas-legales/7721291-00019-2026-produce-dgsfs-pa

Con la Resolución Directoral N.° 00020-2026-PRODUCE/DGSFS-PA del 10 de febrero de 2026, se decide REVOCAR la Resolución Directoral N° 00019-2026-PRODUCE/DGSFS-PA de 10 de febrero de 2026, que dispuso la suspensión de las actividades extractivas del recurso calamar gigante o pota (Dosidicus gigas), en aplicación de lo establecido en el numeral 214.1.2 del artículo 214 del Texto Único Ordenado de la Ley N.° 27444.

https://www.gob.pe/institucion/produce/normas-legales/7722911-00020-2026-produce-dgsfs-pa

Con la RM N° 000034-2026-PRODUCE derogan los literales f) y g) del artículo 3 de la Resolución Ministerial N° 00443-2025-PRODUCE, (f) que asigna a las embarcaciones pesqueras artesanales una cuota de captura máxima por faena de pesca y su respectiva tolerancia, y (f) que las embarcaciones pesqueras artesanales que mantienen instalado y operativo el equipo del SISESAT, cuentan con el doble de tolerancia establecida en el literal anterior del presente artículo. Se deduce que al derogar esta RM, queda sin efecto la RM N.° 00018-2026-PRODUCE del 28 de enero de 2026 ya que hacía referencia al literal g de la RM N° 00443-2025-PRODUCE

Esto elimina una disposición discriminatoria que favorecía a quienes tienen satelital, en perjuicio de quienes no lo tienen ni quieren tenerlo. Pero deja en evidencia la ausencia de liderazgo y de criterio en la conducción del sector.

Para el periodo desde el 1 de enero hasta el 30 de abril del año 2026, se ha fijado en ciento setenta y nueve mil ciento ochenta y ocho (179 188) toneladas la captura de pota. La norma no hace mención a límites de captura mensuales de aquí a fines de abril. Esto significa que en el momento que se llegue al tope establecido, cosa que puede ocurrir antes del 30 de abril, ¿nuevamente se suspenderá la captura y se volverá al mismo problema?


9 de febrero de 2026

EL BACALAO EN EL PERU

 

El descubrimiento se hizo en 1989 con la embarcación San Jerónimo, construida en 1982 por Antonio Vieira para la pesca con cerco con caseta en proa y 30 Tm de bodega, para el armador Teófilo Castillo.

Luego se le adaptó para la captura experimental del bacalao en el sur del Perú frente a La Planchada y Atico, con caseta en popa, con todos los cambios consiguientes. 

Hicieron una pesca experimental, con tripulantes chilenos. La pesca fue un éxito. Las capturas se enviaban a Chile y desde ahí se exportaba a Estados Unidos por falta de regulación apropiada en el Perú. La embarcación era artesanal.

En 1986 Vieira construyó las primeras embarcaciones con caseta en popa para la pesca de altura, hacia las especies tiburón, perico, espada, vela, merlín.  Eran multipropósito que podían pescar con long line, nasas y redes de profundidad. Con bodegas de 32 metros cúbicos estaban bien equipadas con radio, ecosonda, navegador, etc.

La siguiente foto muestra el astillero de Antonio Vieira.

En 1990, la empresa SIPESA, con las embarcaciones Audaz y la Pionera, embarcaciones mayores a nivel industrial fue la segunda pionera en su extracción y exportación a Estados Unidos. Pero luego resultó que los costos eran demasiado elevados para poder sostener esa pesca, a diferencia de las embarcaciones artesanales. El tema no prosperó por dicha razón.

La pesquería se estableció formalmente en 1999, convirtiéndose en un recurso importante de las aguas profundas del Pacífico Sur peruano. Casi diez años después de su descubrimiento.

Aunque inicialmente tuvo cambios desde sus inicios industriales, actualmente se realiza principalmente con un sistema de pesca vertical artesanal (palangre) con pocos anzuelos para preservar la sostenibilidad.

Se encuentra entre los 1100 y 2500 metros de profundidad.

Situación Actual: Solo seis embarcaciones cuentan con licencia. La cuota anual es reducida (aproximadamente 360 toneladas) y la temporada suele generar una paralización entre agosto y septiembre. 

El artículo completo en el siguiente link:

https://app.box.com/s/79idxdyqs9f80i6tmarb71u91c9dfmvg

30 de enero de 2026

PESCAR LO SUFICIENTE PARA ASEGURAR EL FUTURO

 

Significa que el tamaño de la industria extractiva y transformadora no puede ser de libre elección por el pescador. La capacidad extractiva tiene que estar en función al tamaño de la biomasa susceptible de ser extraída.

La investigación científica debe decir el tamaño total de cada una de las biomasas de las especies comercialmente explotables, determinar sus tallas mínimas de captura, épocas de desove para suspender la actividad durante ese período y la cuota anual global permisible de extracción reservando una parte para el mantenimiento poblacional y la que fuese necesaria desde el enfoque ecosistémico.

Esta información permitiría determinar si la actual capacidad de realizar esfuerzo pesquero proveniente de la flota artesanal e industrial es coherente con los límites admisibles. De ahí se derivarán acciones de reducción del esfuerzo o de fomento del mismo en aquellas pesquerías que lo admitan.

En función al tamaño posible de la materia prima susceptible de extraer se puede dimensionar correctamente la capacidad de transformación para la industria del CHD y del CHI, derivándose el mismo tipo de medidas aplicables a la actividad extractiva

Fomentar las inversiones en extracción o transformación sin disponer de la información mencionada anteriormente es inadecuado y puede llevar el esfuerzo pesquero a niveles inconvenientes para el inversionista y para la sostenibilidad del ecosistema.

Las reglas del mercado no operan en este escenario puesto que el recurso pesquero no aumenta en función a la demanda.

La información científica disponible que permite actuar razonablemente está centrada en la anchoveta, lo cual ha permitido gestionar su pesquería de forma aceptable. No podemos decir lo mismo de la pota, del perico, del jurel y la caballa que son las otras especies abundantes y disponibles. Menos información aún se dispone de los recursos capturados por la actividad artesanal como los bentónicos por ejemplo. 

Se ha atribuido siempre a los recursos marinos, no solo el carácter de renovable, sino además, la cualidad de inagotable. Se ha elegido aceptar el mito, en obstinada ignorancia de los hechos, creyendo que los recursos pesqueros son infinitos e inagotables y forzando la extracción hacia límites impredecibles en sus consecuencias.

La forma más racional de proteger nuestros recursos pesqueros es adoptando un enfoque precautorio. Los peces son recursos naturales renovables, pero solo si se les deja reproducirse adecuadamente cuidando de no reducir sus poblaciones.

23 de enero de 2026

EL RECURSO PESQUERO NO AUMENTA EN FUNCION A LA DEMANDA

 

Incentivar el consumo de pescado y/o promocionarlo, resulta ser una acción irresponsable, dado que solo se debería y/o podría hacer, si existiese información científica sobre cuáles serían las especies a incentivar, cuál sería su límite de captura y cuál sería la talla mínima.

No se puede seguir pescando con una flota cuyo tamaño no está de acuerdo a la biomasa de especies objetivo que se podría capturar sin poner en riesgo su existencia. Se requiere saber, primer término cuánto se puede capturar de cada especie y cuál es la capacidad de captura de la flota. Esa información conduciría a establecer el número máximo de embarcaciones pesqueras que garantice la sostenibilidad de las especies marinas en el ecosistema marino de Humboldt, así como las cuotas máximas de captura.

El recurso pesquero no aumenta en función de la demanda. Sucede que la biomasa de las diversas especies objetivo sigue el camino inverso, éstas se reducen y por tanto son insuficientes para satisfacer las expectativas y necesidades de todos los partícipes de la pesquería.

Aun superando el tema de asegurar la sostenibilidad de las especies, subsiste un asunto que debe evaluarse: Si se incrementa la demanda de pescado, la oferta sufrirá como consecuencia, además del riesgo de agotamiento, un incremento de precios. En este escenario ¿podrían las personas más necesitadas de proteína acceder a comprar pescado? El pollo siempre fue, desde la época de EPSEP y el auge de consumo de jurel y merluza, un competidor importante porque generalmente es más barato que el pescado.

Lo que corresponde, entonces, es evaluar qué especies son las mejores o únicas candidatas a ser promocionadas con el fin de incrementar el consumo. Y sin necesidad de mucho análisis, solamente tenemos a la anchoveta, la cual es la mejor especie estudiada y quizá la única hasta hace poco y la pota.

El gasto de promoción del consumo de pescado debería, por lo tanto, focalizarse en estas dos especies en forma prioritaria. Sin embargo, la investigación sobre las otras especies, y su cuidado y protección, no debe ser descuidada en ningún caso.

Hay sectores de la población cuyos ingresos les permiten comprar pescado fresco, congelado o enlatado, aunque en los últimos años sus precios han subido considerablemente, aunque sus necesidades de proteína no son necesariamente tan grandes como otros sectores que sí sufren de desnutrición y anemia infantil. Es a estos sectores, que no pueden pagar por valor agregado, a quienes hay que considerar como objetivo prioritario y hacia donde deben ser dirigidos los recursos del Estado que permitan no solo crear el hábito de consumo de pescado, sino las condiciones de captura y comercialización que les generen un producto de precio accesible a su nivel de ingresos y/o a programas de apoyo alimentario.

En nuestro país, una parte considerable de la población continúa con bajos niveles de consumo y de acceso a los alimentos, con la consecuente persistencia de niveles de desnutrición. Pero para el sistema, el producto alimenticio es más rentable cuando se exporta. La necesidad de otros países es una fórmula mágica que lo transforma todo en oro.

Es éticamente imposible negar esta realidad, menos aún ante una de las características más espeluznantes de la estructura pesquera nacional: la coexistencia del hambre con la exportación de nuestros productos alimenticios hidrobiológicos.

La desnutrición crónica es un indicador que tiene frenado al país y que mientras no se resuelva no permitirá el crecimiento nacional con equidad y sin exclusión. Niños menores de dos años padecen de desnutrición crónica en el Perú y sufren de anemia por deficiencias de hierro en su alimentación. Pero nos jactamos del éxito económico que significan los volúmenes de proteína exportados tanto en forma de harina de pescado como de productos hidrobiológicos congelados y en conservas.

La seguridad alimentaria en el Perú está estrechamente vinculada a la distribución de sus recursos. Es debatible, desde este punto de vista, el modelo que sostiene y prioriza la exportación de dichos recursos.

El Estado está llamado a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos a través de políticas de inclusión y de desarrollo. En la zona rural, en términos de alimentación, la presencia del Estado es pobre, inexistente y/o limitada. La población rural dispersa en condición de pobreza se encuentra ubicada en zonas alejadas de difícil acceso.

La actual orientación del Programa “A comer pescado” que lleva a cabo el Ministerio de la Producción, dirigido a promover el consumo de pescado en áreas territoriales donde no es necesaria la intervención estatal, requiere de una nueva orientación. En este escenario, la misma debiera ser fortalecer la ingesta calórico-proteica de la población rural dispersa en condición de pobreza: niños menores de 5 años, incrementando el consumo de recursos ícticos de manera sostenible y promoviendo la participación del sector pesquero artesanal en la extracción, procesamiento y comercialización de estos productos.

Es necesario implementar un programa social que contribuya con la seguridad alimentaria nacional en la mejor forma posible que el sistema político lo permite, yendo más allá de políticas que no tienen sostenibilidad sino que descansan en la voluntad política y el marketing político. No se requiere intervención en ciudades costeras ni en sectores de la población que tienen acceso a la adquisición de productos hidrobiológicos, sino en las realmente necesitadas.

Para apoyar con éxito la erradicación de la desnutrición, se requiere de Proyectos/Programas innovadores. El programa debe fundamentarse en la necesidad de crear un mercado como responsabilidad del Estado y en el fortalecimiento de capacidades que permitan convertir la atención de ese mercado en un negocio rentable, generando empleo y riqueza, lo que lo hace sostenible en el tiempo.

LA DISTRIBUCION

El pescado necesita ser promocionado para aumentar sus volúmenes de ventas. No es suficiente con tener un producto de buena calidad y apariencia y que esté disponible para los distintos segmentos de mercado, es también necesario hacerlo conocer. El asunto es ¿qué pescados pueden ser promocionados sin afectar la sostenibilidad de dichas especies?

Existen varias modalidades de promoción, desde las recetas de preparación (cocina) impresas en las etiquetas, embalajes o distribuidas en los puestos de venta, hasta la promoción por chefs líderes internacionales o concursos de chefs de restaurantes, pasando por los anuncios en los medios tradicionales de comunicación o en festivales gastronómicos, costumbristas o temáticos (de la pota, de la anchoveta, chilcanito de pescado, desayunos escolares, etc.). De otro lado, los profesionales de la salud y la educación (maestros, médicos y nutricionistas) pueden ser grandes aliados en la promoción del consumo de pescado.

Las estrategias de promoción deben ser adecuadas a cada realidad de la población peruana, principalmente cuando el objetivo son los sectores socioeconómicos menos favorecidos y que acusan altos niveles de deficiencias nutricionales. El Estado debe actuar sobre la educación al consumidor y la creación de mercado para incentivar al inversionista. Debe tener por objetivo la promoción del consumo de anchoveta y sus derivados e incrementar el consumo per cápita de pescado en la población, a fin de mejorar el nivel nutricional y de salud de los sectores socioeconómicos menos favorecidos y reducir la desnutrición crónica infantil.

Para dicho fin, el primer paso es crear la demanda de pescado. Esta se consigue mediante la promoción, publicidad y educación al consumidor efectuada por entidades del Estado mediante diversos programas, entre los cuales se encuentran las ferias semanales, degustación, concursos entre comedores populares y clubes de madre. ¿Qué se puede promocionar? Recursos abundantes como la pota y la anchoveta.

El segundo paso es crear la infraestructura de comercialización minorista. Esto se consigue articulando con los Municipios la asignación de puestos en los mercados y estimulando a los bodegueros a incursionar en la oferta de productos hidrobiológicos de la misma forma que ofertan pollo y carnes.

Creado el interés y ubicada el área física, debe estructurarse créditos para la creación de microempresas que inviertan en infraestructura básica (caseta de madera, congelador y materiales diversos) destinados exclusivamente al expendio de productos hidrobiológicos.

Luego se capacita a los interesados en volverse microempresarios o a aquellos que ya lo son, con programas especialmente dirigidos a la manipulación de pescado y a técnicas de comercialización administrativas.

Este es el paso más importante pues establece la demanda sostenida que pueda absorber la oferta sostenida del sector pesquero artesanal estimulando la inversión privada.

El tercer paso, creada la masa crítica de compradores minoristas, es articular la distribución del pescado capturado por la flota artesanal.

La anchoveta o los recursos destinados al consumo humano directo deben sufrir un proceso de congelado en diversas presentaciones, almacenarse y luego distribuirse a través de cámaras isotérmicas hasta el punto de venta final. Otra opción es procesarlos como curados, como la saladita lo que facilita su distribución.

Sin embargo, es la orientación del mercado la que definirá el tipo de producto por región, por zona, o por ciudad.

Todo este circuito de procesamiento, almacenamiento, distribución, venta, cobranza, etc. corresponde al sector privado el cual verá un nicho de mercado en esta operación, la posibilidad de generar nuevos negocios, y de generación de empleo.

El Estado actuará únicamente como el impulsor de la idea, mediante capacitación y financiamiento iniciales para que posteriormente los negocios crezcan y se consoliden por sí mismos.

20 de enero de 2026

PERU: EXPORTACIONES PESQUERAS Y ALIMENTACION EN LA COYUNTURA ELECTORAL 2026

 

Pensar qué significan para los pobladores las cifras de ingresos provenientes de la pesca hace que nos preguntemos si acaso no sería más correcto hablar de cuántos impuestos han generado esta actividad y cómo los ha beneficiado. Y es que esta visión nos daría una idea de la verdadera posición de la pesquería peruana en su relación con el país y con aquellos que, como legítimos propietarios de estos recursos naturales, tienen el derecho de saber en qué han sido beneficiados.

¿Qué puede pensar el poblador marginado que no tiene qué comer pero escucha que somos un gran país pesquero? ¿Qué le importan esas cifras si, además de no representar un beneficio directo para él, tampoco representa alimento para sus familias? El poblador andino no consume pescado y acusa índices preocupantes de desnutrición. Mientras tanto, el sector crece en medio de aplausos.

Se ha atribuido siempre a los recursos marinos, no solo el carácter de renovable, sino además, la cualidad de inagotable. Se ha elegido aceptar el mito, en obstinada ignorancia de los hechos, creyendo que los recursos pesqueros son infinitos e inagotables y forzando la extracción hacia límites impredecibles en sus consecuencias.

Regalar pescado o venderlo a precios artificiales para hacer propaganda de esos actos es una ayuda a ciertos sectores de la población; pero no es una solución a la desnutrición ni lo que el país necesita. Programas que promocionan productos pesqueros elaborados por ciertas industrias tampoco es la solución que se requiere.

EXPORTACIONES

Se afirma que el Perú aumentó sus exportaciones pesqueras y que obtuvo éxitos destacables. Lo que no se especifica es quiénes son los que ganaron. Detrás de las exportaciones de productos pesqueros, se oculta un problema proporcionalmente similar o mayor que los beneficios logrados según la información oficial. Bajo las publicitadas cifras que ofrecen la imagen de un sector próspero, se desarrolla el drama real de una pesquería sometida un esfuerzo pesquero intenso. Y un país que va dejando tras de sí hermosas bahías contaminadas y devastadas.

¿Cuántos hospitales, cuántas escuelas, cuantas carreteras, cuantos desembarcaderos, han surgido gracias a la contribución de la pesquería? Probablemente algo haya surgido si revisamos las inversiones provenientes del canon pesquero, pero ¿en proporción justa a los volúmenes de dinero ingresado por la exportación?

Hoy se ve menos pescado que antes en los mercados y cuesta tanto o más que el pollo, con contadas excepciones.  El beneficio del país no va de la mano del beneficio de las empresas en el actual modelo.

Hoy, existe un mayor dinamismo del sector pesquero exportador pero, ¿irradian este crecimiento al resto del país? Que les vaya bien a las empresas no significa que le vaya bien al ciudadano medio.

Por más que se pretenda justificar que el sector genera divisas (que finalmente son propiedad de los exportadores y no del Estado) y generan empleo directo e indirecto, la realidad muestra que el sector pesquero peruano no es necesariamente inclusivo, puesto que a los dueños de los recursos, es decir el pueblo peruano, no se le muestra lo que reciben.

Las ventas de pescado sin proceso de transformación están exoneradas del Impuesto General a las Ventas, lo que beneficia al comprador; pero el pescado es cada vez más caro, o sea que su consumo se viene reduciendo a ciertos sectores que los pueden pagar y no a las mayorías.

La promoción del consumo humano directo de productos pesqueros en el mercado nacional, el cual puede ayudar a reducir los índices de desnutrición de la población, especialmente la infantil, tropieza con la dificultad de que la industria pesquera solamente tiene incentivos para exportar sus productos y no para el mercado interno. Por la exportación se le restituye el Impuesto General a las Ventas pagado y se le otorga un Drawback, en algunos casos, que es un estímulo para la exportación. En cambio para el mercado interno, los productos transformados pesqueros pagan el IGV y carecen de algo parecido al Drawback. En consecuencia la industria pesquera no tiene mayor motivo para introducir sus productos en un mercado que no le ofrece atractivos.

La vocación exportadora del sector, coherente con el modelo económico vigente, condena a la población peruana a disponer de una oferta de recursos hidrobiológicos insuficiente y de calidad discutible si la comparamos con la calidad del denominado “producto de exportación”.

Tan selectivo es el asunto que en las etiquetas se pone el término “calidad de exportación” como para reafirmar ante el país y el mundo entero, que en el Perú hay una clara selectividad: lo que se exporta es mejor que lo que se deja para el consumo interno.

Tan poca atención se presta al país, que existe un Ministerio de Comercio Exterior, pero no existe un Ministerio de Comercio Interior. Al sistema le preocupa más satisfacer las necesidades alimentarias de los países desarrollados que las necesidades de la propia población.

En ese orden de cosas, la exportación es más atractiva por los beneficios tributarios que se derivan de ella para los exportadores.  El mercado interno carece de similares estímulos. Por tanto es posible hablar de subsidios a la exportación pesquera.

Exportamos harina de pescado para alimentar peces cultivados en otros países, exportamos congelados a otros países para alimentar a otras poblaciones, y exportamos conservas a otros países para alimentar también a otras poblaciones. Lo que no se puede exportar se destina al mercado nacional. Además, lo que no satisface los estándares de calidad de los mercados internacionales, se traslada al mercado nacional. Se mantiene un doble estándar de calidad menospreciando al consumidor peruano.

La pesca de consumo en estado fresco, por sus volúmenes y por cuestiones de mercado, se destina a la población nacional. Pero la ausencia de cadena de frío limita su distribución.

Cabe preguntar si la capacidad de producción de hidrobiológicos del Perú permite incrementar su oferta exportable, que se ve presionada y favorecida por la firma de tratados de libre comercio.

Es evidente que en el caso de harina de pescado producida en base a anchoveta, no habrá posibilidad, (no debería haberla por lo menos) de incrementar las cuotas de captura, por lo cual no habría forma de incrementar estas exportaciones.

En el caso de recursos destinados al Consumo Humano Directo, a menos que se orienten capturas a nuevos recursos o recursos subexplotados, tampoco habría forma de producir un incremento de la oferta. El empresario privado optará siempre por vender sus productos con mayor valor agregado al mejor precio y al mejor postor. En esa lógica de pensamiento siempre encontrará en la exportación un mercado dispuesto a pagar caro por alimentos o materia prima para producir alimentos gourmet que satisfagan no necesariamente el hambre sino exigencias gastronómicas. El ciudadano pobre que solo requiere proteína barata tenderá a ser excluido de esa lógica de mercado.

La única forma de incrementar la oferta exportable, sin afectar al ecosistema marino peruano, sería con productos provenientes de la acuicultura y maricultura.

SOBERANIA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

La pesquería viene siendo conceptuada como fuente de riqueza vía exportación, cuando primero debe ser fuente de alimentación nacional. Si aspiramos a la soberanía y seguridad alimentarias se necesita una pesquería que produzca alimentos variados, sanos y accesibles para su población y, para el mercado externo debe haber igualdad de trato. Los beneficios a la exportación deben ser similares a los del mercado interno.

Estamos lejos de una noción de soberanía alimentaria. Dicha noción se entiende como el derecho de los pueblos a alimentarse en correspondencia con sus especificidades sociales, económicas, ambientales y culturales. Dentro de un sistema donde el alimento sea disponible y autosuficiente. Es decir con posibilidades de su compra en mercados justos, con calidad y cantidad de alimentos sanos y libres de todo tipo de contaminaciones.

La soberanía alimentaria supone un cuidado sostenible de los recursos naturales.

El mar peruano todavía ofrece varias especies abundantes que son muy poco utilizadas por la industria o consumidas por el público.

La cada vez mayor escasez de especies de consumo tradicionales como el congrio, el mero, la corvina, etc., indican que hay menos peces. Por eso, salvo una que otra especie, el pescado es caro en un país que se dice "pesquero".

La verdad es que los volúmenes que antes existían de otras especies ya no son los mismos. Para los pescadores ya no es rentable pretender vivir de su captura. Para los consumidores, los precios de la mayor parte de especies que antes eran asequibles a su adquisición, hoy ya no lo son. Solo unos pocos sectores privilegiados pueden acceder a ciertas especies.

Hubo un tiempo en el cual el jurel y uno que otro recurso era accesible y competía favorablemente con el pollo, su principal competidor. Hoy la situación se ha revertido.

Hay una imposibilidad para acceder a los alimentos por parte de amplias poblaciones que no pueden pagar los precios actuales.

La mayor parte de las capturas pesqueras en el Perú van a la producción de harina y aceite de pescado para la exportación, con otra parte para el consumo humano directo, también mayormente para la exportación en forma de enlatado y congelado. A nivel nacional, el pescado se consume principalmente fresco. Las especies de peces más cotizadas (corvina, lenguado, cojinova - especies carnívoras de carne blanca) son actualmente muy escasas y sus precios las hace inasequibles a la mayor parte de la población. Actualmente, las principales especies de pescado consumidas en el Perú son pelágicas (pota, bonito, jurel, caballa y otras).

La promoción del consumo de pescado debe orientarse a los estratos socioeconómicos más bajos y con los recursos más abundantes.

La promoción de consumo de la anchoveta tuvo avances importantes. Hoy ya no existe ningún programa de esta naturaleza. El desarrollo del mercado interno peruano para productos preferentemente derivados de la anchoveta es un enorme desafío. Implica educar a la población en el hábito de consumo de productos hidrobiológicos, en especial la anchoveta y de transformar un simple potencial de consumo en un verdadero mercado.

El reto nacional es desarrollar el mercado interno. La barrera para ello radica en que es más fácil aprovechar los mercados que otros países ya tienen bien estructurados y exportar. Los Estados Unidos, la Unión Europea y el Japón, entre otros, son mercados atractivos porque pagan precios altos pero también, porque tienen mercados estructurados, con redes de importadores, de grandes distribuidores, mayoristas y minoristas que posibilitan una venta rápida para productos de buena calidad.

Esta tendencia, sumada a la deficiente red de frío y de comercialización en el mercado interno, así como por la escasa demanda, afectan el desarrollo del mercado interno. Los elevados precios de los productos que se ofertan a este mercado constituyen otro de los limitantes. Ante mercados externos ya existentes, es difícil pensar que el sector privado realizará esfuerzos por invertir en la creación de un mercado interno para anchoveta y otros hidrobiológicos. Ante esa realidad y la disponibilidad de anchoveta y pota, es preciso que el Estado intervenga en la creación del mercado y en la articulación con el sector privado para llevar esta proteína a los sectores que más la necesitan y a precios accesibles.

El Perú no es Lima solamente. Si la anchoveta y la pota pueden ser una solución alimentaria, lo que corresponde es llevarla a todos los mercados del país.