El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.

Paul Greenberg

16 de mayo de 2026

¿LA POLITICA DIRIGE A LA CIENCIA EN LA PESCA?

 



  1. Patrón histórico: una institución científica dirigida desde fuera de la ciencia

De inicio se generó una primera gran distorsión:  Se privilegió “control político/sectorial” sobre liderazgo científico. Se separó la “producción de conocimiento” de la “toma de decisiones”

Durante décadas, el diseño institucional del IMARPE no priorizó el liderazgo científico:

La ley original exigía que el presidente del Consejo Directivo fuera “un almirante en retiro”, es decir que el liderazgo recaía en un perfil “militar/naval”, no necesariamente científico. Esto cambió con la promulgación del DL 1677 que derogó al DU-015-2020. Sin embargo a mayo 2026 sigue en la Presidencia un oficial de la Marina en situación de retiro. Al haberse aprobado el nuevo ROF y un nuevo clasificador de cargos deberían producirse cambios.

2. Caso reciente: El actual Presidente es un oficial de la Marina en situación de retiro.

Su Perfil es: experiencia gerencial en sector público y organismos multilaterales, expertise en temas ambientales y de gestión.

Problema: No es claro que tenga trayectoria como “científico marino o investigador pesquero”.

Además de estar en una encargatura temporal, su antecesor fue designado por confianza política. Estas cosas restan legitimidad a la función.

3. Las brechas clave (ideal vs real)

Brecha 1: Ciencia vs gestión

Ideal: Científico de alto nivel liderando la institución

Real: Predominio de: gestores públicos, perfiles administrativos, vicealmirantes retirados (históricamente)

Resultado: “La ciencia no lidera, solo “asesora”

Brecha 2: Independencia vs captura

Ideal: Autonomía técnica frente a presiones políticas y económicas

Real: Alta dependencia del Ministerio de la Producción del Perú, designaciones discrecionales (cargo de confianza)

Riesgo: Influencia de intereses: industria pesquera, coyuntura política, presión por aperturas de temporada

Brecha 3: Estabilidad vs rotación

Ideal: Continuidad para sostener líneas de investigación y políticas.

Real: Cambios frecuentes, encargaturas temporales, falta de horizonte institucional.

Impacto: Se debilita la planificación científica, la credibilidad técnica, la memoria institucional.

Brecha 4: Visión ecosistémica vs enfoque extractivo

Ideal: Enfoque ecosistémico y de sostenibilidad.

Real: IMARPE muchas veces termina operando como soporte técnico para decisiones de extracción determinadas de antemano (cuotas, temporadas).

Problema:  Se subordina la ciencia a la lógica productiva.

Brecha 5: Mérito vs confianza política

Ideal: Selección por trayectoria científica, publicaciones, liderazgo académico.

Real: Nombramientos políticos o de confianza, falta de concursos públicos transparentes.

Consecuencia: Débil legitimidad frente a la comunidad científica.

4. La brecha más crítica (la raíz del problema)

IMARPE produce ciencia de alto nivel, pero no necesariamente es gobernado por la ciencia. Eso genera una contradicción estructural: Los científicos generan evidencia; pero la conducción institucional puede no responder a esa lógica.

5. Implicancia concreta para el Perú

Esto no es solo un tema administrativo. Tiene efectos reales: riesgo de sobrepesca si se ignora evidencia; decisiones cortoplacistas en anchoveta; pérdida de credibilidad internacional; debilitamiento del manejo sostenible del mar peruano.

6. Conclusión directa

Hoy la brecha no es marginal, es estructural:

El perfil ideal exige liderazgo científico con independencia.

El perfil real ha tendido a ser político, administrativo o transitorio.

Mientras esa brecha no se cierre, IMARPE seguirá siendo un gran generador de ciencia… con una gobernanza débil.

Si el problema es estructural, la solución también tiene que serlo. No basta con “nombrar mejor” a una persona: hay que blindar el proceso para que, incluso con distintos gobiernos, el resultado tienda siempre a un perfil técnico, independiente y estable.