El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.

Paul Greenberg

7 de febrero de 2022

EL CALAMAR GIGANTE, LA OROP DEL PACIFICO SUR Y EL PERU

Como muestra la nota que puede apreciarse en el siguiente link, la efectividad de la OROP del Pacífico Sur en cuanto a la protección de la sostenibilidad de la pota, es cuestionable y censurable.

https://www.seafood.media/fis/worldnews/worldnews.asp?monthyear=&day=2&id=116568&l=s&special=0&ndb=0

 

Alfonso Miranda denunció que hay 631 embarcaciones chinas que estarían pescando irregularmente Calamar Gigante en el Pacífico Sur, perjudicando a Perú, Ecuador y Chile.

Lo que esto nos muestra, es que existen organizaciones internacionales de mucha presencia mediática y elaboradas reuniones de discusiones y debates; pero de poca efectividad a la hora de tomar medidas prácticas, que aunque tampoco son realmente vinculantes, por lo menos justificarían su existencia.

En términos prácticos y reales, lo que las flotas pesqueras hagan o dejen de hacer en aguas internacionales, es imposible de controlar. Las declaraciones y acuerdos de este tipo de organizaciones carecen de mecanismos de control que permitan obligarlas a dar cumplimiento a lo que acuerdan. Pero el asunto se agrava cuando ni siquiera se atreven a acordar medidas de control y apoyo a la sostenibilidad de los recursos pesqueros, aunque fuesen solo declaraciones líricas, como la pota en este caso.

En consecuencia, la participación de Perú en esta organización ¿qué sentido tiene? Le genera gastos anuales que se pagan con los impuestos de todos los peruanos contra resultados pobres o inexistentes en cuanto a la protección de los recursos pesqueros de interés para el país.

Mucha diplomacia y política, tan inútil como el acuerdo de Múnich en 1938, en el cual el primer ministro británico se reunió con Hitler y otros líderes y firmaron un acuerdo que eliminaba la amenaza inminente y permitía a Hitler anexar partes de Checoslovaquia. Dijo que el acuerdo era "simbólico del deseo de nuestros dos pueblos de nunca más volver a la guerra". Dijo también que prometía "paz para nuestro tiempo". Este optimismo duró poco, ya que el Acuerdo de Múnich se rompió en un año y Gran Bretaña entró en guerra por la invasión nazi de Polonia.

La mejor y probablemente más efectiva medida que pueda tomar el Perú o cualquier estado ribereño para protegerse de la voracidad de las flotas pesqueras extranjeras, es la negación total de cualquier tipo de servicio portuario a estas naves. Ni para avituallamiento, ni para mantenimiento ni para desembarque o transbordo. Medida que por cierto sería objetada o criticada por las empresas nacionales que brindan este tipo de servicios y por una cancillería tradicional. Pero ¿acaso el interés nacional no es prioritario y superior a las ganancias de unas cuantas empresas, sean pública o privadas?

Un complemento importante es la decidida acción de la Marina de Guerra que impida el ingreso de estas naves al dominio marítimo peruano. Pero tiene que ser efectiva, tal como ocurre en otros países como Argentina e Indonesia. Un patrullaje tibio y eventual o circunscrito a áreas específicas es insuficiente.

Se requiere de voluntad y decisión política para enfrentar con eficacia el reto de asegurar la sostenibilidad de los recursos pesqueros en beneficio del país, más allá de los intereses de parte.

13 de enero de 2022

LA COMISION INTERAMERICANA DEL ATUN TROPICAL (CIAT)

 

La Convención para el establecimiento de una Comisión Interamericana del Atún Tropical, hecha en Washington, DC., el 31 de mayo de 1949, tiene como objetivo mantener la población de atunes de aletas amarillas y bonitos y otras especies de peces que pescan las embarcaciones atuneras en el Pacífico Oriental en un nivel que permita un continuo aprovechamiento máximo año tras año.

HISTORIA

La gente alrededor del mundo ha pescado atún por muchos años. La pesca era local y, como la mayoría de las especies de atún son migratorias, la pesca era estacional. El atún aleta amarilla es una especie que se encuentra en océanos tropicales y sub-tropicales alrededor del mundo, y en el Océano Pacífico existían varias pesquerías artesanales para dicha especie. A mediados del siglo XX, la demanda del atún aumentó lo cual impulsó el advenimiento de una pesquería a grande escala de atún aleta amarilla.

 1942

Se establece la Comisión Interamericana de Atún Tropical (CIAT) para supervisar la conservación y el manejo del atún y de otros recursos marinos en las aguas del Océano Pacífico Oriental Tropical (OPO). En años consiguientes, pescadores de la Alianza del Pacífico han realizado esfuerzos constantes para mejorar el manejo y la regulación de dicha pesquería.

1972

Se aprobó la Ley de Protección del Mamífero Marino en Estados Unidos. Poco tiempo después, el Servicio Nacional a Pesquerías de Estados Unidos inició un programa obligatorio que consiste en contar con observadores a bordo de toda embarcación para recopilar información sobre la mortalidad de delfines en pesquerías dentro del OPO, lo cual llevó a nuevas regulaciones implementadas en Estados Unidos.

1992

Para responder mejor a la mortalidad incidental de delfines, Estados Unidos, México y otros países de Latinoamérica firmaron el Acuerdo de La Jolla y promulgaron el Programa Internacional de Conservación del Delfín.

1995

Los gobiernos de México y otros países, con el apoyo de cinco organizaciones ambientales (Greenpeace, World Wildlife Fund, National Wildlife Federation, Environmental Defense Fund y Ocean Conservancy) firmaron la Declaración de Panamá. Dicha Declaración busca asegurar la sustentabilidad a largo plazo de las poblaciones de atún y de recursos marinos del OPO al establecer límites de captura anuales y al promover la investigación de medios alternos para la pesca de atún aleta amarilla que no sean asociados con el delfín.

1997

El Congreso de Estados Unidos implementa sus obligaciones bajo la Declaración de Panamá al promulgar el Programa Internacional de Protección del Delfín. La ley y el subsecuente Acuerdo sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines (APICD) han sido aclamados como un momento histórico en el manejo de pesquerías internacionales; fue firmado y puesto en efecto por el Presidente Bill Clinton.

2003

La Convención de Antigua fue adoptada por miembros de la CIAT. Dicha Convención representa una revisión sustancial de la constitución de la CIAT y refleja desarrollos en la administración de pesquerías internacionales modernas.

2014

Se forma de manera oficial la Alianza del Pacífico por el Atún Sustentable. Los miembros de la Alianza del Pacífico se comprometen a la sustentabilidad a largo plazo de la pesquería del OPO; dicho compromiso demostrado en el anuncio de que la Alianza y el Marine Stewardship Council (MSC) trabajarán juntos hacia la certificación de atún capturado por miembros de la Alianza como Pescado Sustentable MSC.

 Fuente:

https://www.pacifictunaalliance.org/nosotros/historia.html

 La CIAT es responsable de la conservación y ordenación de atunes y otras especies afines en el Océano Pacífico Oriental incluyendo las aguas jurisdiccionales de la costa americana adyacente. Los miembros de la CIAT son: Belice, El Salvador, Nicaragua, Canadá, Estados Unidos, Panamá, China, Francia, Perú, Colombia, Guatemala, China Taipei, Corea, Japón, Unión Europea, Costa Rica, Kiribati, Vanuatu, Ecuador, México, Venezuela.

Bolivia, Chile, Honduras, Indonesia y Liberia son No Miembros Cooperantes.

 Cada miembro de la CIAT puede estar representado por hasta cuatro comisionados, designados por el gobierno respectivo.

 El personal de la Comisión mantiene una base de datos de todos los buques autorizados para pescar o que se sepa pescan atunes y especies afines en el Océano Pacífico oriental. Conforme a varias resoluciones de la CIAT, se usa la información en esta base de datos para generar las siguientes listas:

 https://www.iattc.org/VesselDataBaseSPN.htm

 La CIAT publica sus resultados en sus series de Boletines, Informes de Evaluación de Stocks, Informes Especiales, e Informes de Datos, y en sus Informes Anuales y Trimestrales. Los miembros del personal de la Comisión y otros científicos que trabajan en las instalaciones de la CIAT también publican libros, capítulos en libros, trabajos en revistas externas, artículos en revistas comerciales, y traducciones de trabajos científicos y técnicos.

 Las publicaciones de la CIAT están disponibles en esta página:

 https://www.iattc.org/PublicationsSPN.htm

  

COMISIÓN DE ATÚN TROPICAL DEFINE REGLAS PARA SU CONSERVACIÓN Y APROVECHAMIENTO SOSTENIBLE

 

“Tras una compleja negociación entre los 21 países miembros se logró definir las reglas que estarán vigentes en 2022 al 2024, que incluyen rigurosas directivas para asegurar la sostenibilidad de las especies y reducir el número de objetos flotantes.La reciente cita de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) será recordada por la unificación de la ciencia y la política pesquera a fin de producir las medidas de conservación más robustas de la historia, para el aprovechamiento sostenible de los atunes tropicales para el Océano Pacifico Oriental.

 Tras una compleja negociación entre los 21 países miembros se logró definir las reglas que estarán vigentes en 2022 al 2024 (tres años) que incluyen rigurosas directivas para asegurar la sostenibilidad de las especies y reducir el número de objetos flotantes.

 Asimismo, se determinó la ruta para seguir mejorando en el control, vigilancia y seguimiento de las pesquerías con redes de cerco y palangre, asegurando que la productividad de la pesca no dañe a la biomasa interdependiente con los atunes.

 El presidente de la CIAT, Alfonso Miranda Eyzaguirre (Perú), destacó que la resolución está sustentada en la mejor ciencia disponible y estructurada siguiendo los parámetros del enfoque precautorio, para asegurar que los atunes (patudo, aleta amarilla y barrilete) continúen siendo la fuente de trabajo de miles de familias y el alimento de muchas más, en el contexto de la pesca responsable.

 “Nada de ello hubiera sido posible sin el compromiso decidido y manifiesto de los miembros de la Comisión y el acompañamiento del personal científico de altísima calidad con el que cuenta esta Comisión”, expresó.

 Aseguró que la CIAT es la única organización pesquera que cuenta en su personal con científicos independientes de la más alta calidad, destinados a recomendar objetivamente las acciones necesarias para garantizar el buen estado de los recursos atuneros.

 En ese sentido, manifestó que esas recomendaciones se exponen al análisis de los países miembros y éstos adoptan medidas de ordenación como lo manda el Convenio de creación de la Comisión.

 “Durante los tres años de vigencia de la medida de ordenación, la Comisión producirá herramientas de gestión muy poderosas para mejorar el conocimiento e integrar nuevos análisis para el beneficio, conservación y sostenibilidad de estas especies”, explicó.

 -Efecto peruano-

Miranda Eyzaguirre señaló que, gracias a estas medidas, el Perú y los demás países de la región podrán seguir abasteciendo a su industria de atunes

 “Esto deberá ser complementado con medidas promotoras que destraben las barreras todavía existentes”, añadió.

 Cabe indicar que por la delegación peruana participaron representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de la Producción, Imarpe y del sector privado”.

 Fuente

 https://gestion.pe/economia/comision-de-atun-tropical-define-reglas-para-su-conservacion-y-aprovechamiento-sostenible-noticia/

19 de julio de 2021

Editorial revista Pesca julio 2021

La victoria de Perú Libre en las elecciones presidenciales del 2021 marca un hecho histórico en la República. Es la visibilización de una población marginada y relegada por un modelo político y económico que dominó el país desde la época de la conquista, cuando bárbaros extranjeros saquearon los recursos naturales de la región, aniquilaron una civilización destruyendo su cultura y su identidad, esclavizaron a sus pueblos originarios e impusieron una religión.

Quienes rechazan al ganador, olvidan que su triunfo solo fue posible gracias al desinterés y abandono de las mayorías, como efecto de un modelo que creo privilegios para unos y nada para otros. Los beneficiados por el modelo sienten temor de perder sus privilegios y en lugar de unir esfuerzos para hacer un país mejor, optan por el ataque a quienes con legítimo derecho reclaman una atención que nunca se les brindó.

En nombre de la democracia algunos elevan voces de protesta, olvidando su silencio cómplice y su sujeción durante la dictadura de los años 90. La ciudadanía peruana deberá empezar a distinguir entre defensores de la democracia y defensores de intereses propios y/o de parte.

Quien tenga deseos de entender lo que ha ocurrido y lo que ha pasado en la historia del Perú, en esta edición puede leer unos pequeños extractos de autores que nos narran cosas, probablemente poco conocidas de nuestra historia. Nos muestran como los pueblos originarios, que hoy se visibilizan, fueron diezmados y explotados desde el inicio de la conquista europea por gente ajena a la región, por extranjeros.

No debe sorprendernos el resultado de estas elecciones. El estatus no iba a durar para siempre. Lima no es el Perú, sino tan solo una parte de él. Esta elección ha puesto en evidencia la existencia de una mitad del país descontenta. La realidad es que somos un país dividido y polarizado.

Finalmente ganó la esperanza, que estaba perdida en manos del modelo. Lo que venga de aquí en adelante depende de la vocación de país que tengamos; pero más de la mitad de peruanos esperarán el futuro con una ilusión que antes no tenían. La posibilidad de luz al final del túnel prevaleció sobre la oscuridad total e insalvable.

El Perú no volverá a ser el mismo después de la pandemia y de estas elecciones. Será mejor y continuará creciendo, pese a los agoreros que pronostican una debacle. Es de esperar que el tradicional dominio de la derecha radical del escenario político peruano, sea reemplazado por un gobierno que rescate los derechos de los pueblos originarios y de las mayorías de ciudadanos que nada recibieron del modelo. El momento histórico exige al país unidad para construir un futuro sostenible y justo para todos.

La pesca artesanal espera una ventana de oportunidades que podrían colocarla en una mejor posición para mejorar la atención en beneficio, no solo de los pescadores, sino del consumo humano directo de la población nacional, en especial la más vulnerable. La reestructuración de algunos organismos públicos como el IMARPE, el FONDEPES y la restitución del Instituto Tecnológico Pesquero, podrían contribuir en gran medida a mejorar la situación del sector artesanal.

La pesca espera una actitud de compromiso con el país, basada en honestidad y vocación de servicio por asegurar pesquerías sostenibles y la priorización de la alimentación nacional como los grandes objetivos que requieren de instrumentos de gestión apropiados.

La temporada terminó. Es hora de fondear y prepararse para una nueva temporada de pesca con el mejor ánimo de construir un país mejor, más justo, más inclusivo y más honesto.

Que el aniversario número 200 de la declaración de independencia, sea motivo de reflexión para mirar unidos hacia el futuro. Tenemos que entender lo que ha pasado, lo que está ocurriendo y conocer la realidad del país.

Los invito cordialmente a leer la edición especial de la Revista Pesca en el siguiente link:

https://es.calameo.com/read/000453377906e95c463c1