El siguiente artículo
tiene como propósito evaluar la influencia y participación de los gremios
pesqueros industriales y artesanales en el ordenamiento de la pesquería en el
Perú.
Los gremios tienen algo
en común: la capacidad o posibilidad de influenciar en las decisiones políticas
del gobierno. Pueden acceder a políticos con influencia relativa para que
presionen sobre la promulgación de normas. Las OSPAs pueden movilizar masas
para generar conflictos sociales, bloqueos de vías e incidentes públicos que
generen presión. Los gremios industriales pueden influir en las decisiones
sectoriales a través de la intervención política, económica y/o mediática.
Todos tienen llegada y
acceso a medios de comunicación tradicionales y a redes sociales. Pero al final todo es un ejercicio de presión y/o capacidad de influencia
directa o indirecta, la que puede ser, o no, decisiva en las decisiones que
tome el sector.
Destaca el interés económico
y finalmente el poder. El problema se desplaza al hecho de que casi nadie
defiende los intereses de las mayorías y del país.
Los gremios defienden
legítimamente sus intereses. Es el Ministerio quien debe, entonces, defender el
bienestar de toda la comunidad y del país. los intereses particulares responden
a agendas de sectores económicos, gremios, grupos de presión (lobbies) o
facciones ideológicas. En cambio, el interés nacional es el conjunto de
objetivos primordiales del país. El problema es que siendo las autoridades
sectoriales designadas, generalmente por decisión política, están sujetas a
influencia de sus empleadores o de quien los designó en el cargo, o al poder
fáctico dominante.
Cuando los intereses
económicos privados logran capturar o subordinar las instituciones públicas y
el equilibrio de poderes, se produce una degradación de la gobernanza
democrática, un fenómeno analizado con frecuencia en contextos de fragilidad
institucional como el del Perú.
La Sociedad
Nacional de Pesquería y el Comité de Pesca y Acuicultura de la SNI: fortalezas,
debilidades e influencia institucional
La Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) y el Comité
de Pesca y Acuicultura de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) tienen una
distinción fundamental: ambas representan intereses empresariales, pero su
ámbito de actuación, composición y capacidad de interlocución pueden ser
diferentes. Ambos son diferentes a las Organizaciones de pescadores
artesanales. Para determinar cuál tiene mayor credibilidad, aceptación y
presencia ante el Gobierno nacional y la comunidad pesquera peruana, no basta
con revisar sus declaraciones públicas. Hay que examinar su representatividad
empresarial, la calidad técnica de sus propuestas, la transparencia de sus
posiciones, su participación en las decisiones públicas y la confianza que
generan entre los distintos actores del sector.
También es necesario separar tres conceptos:
·
Credibilidad:
cuánto respaldo verificable tiene sus argumentos técnicos, económicos y
regulatorios.
·
Influencia
gubernamental: cuál es su capacidad documentada de participar en consultas,
reuniones, mesas de trabajo y procesos normativos.
·
Aceptación
sectorial: cuál es el grado en que sus
posiciones encuentran respaldo más allá de las empresas que representan,
incluyendo pesca artesanal, tripulantes, armadores, acuicultores, trabajadores,
comercializadores y poblaciones costeras.
Una organización puede tener acceso frecuente a los
ministerios sin representar al conjunto del sector, del mismo modo que una
organización puede formular propuestas técnicamente sólidas sin contar con una
gran capacidad de presión institucional.
DIFERENCIAS ESTRUCTURALES ENTRE AMBAS
ORGANIZACIONES
La Sociedad Nacional de Pesquería
(SNP) es un gremio especializado en pesca y actividades
vinculadas. Cuenta con un Consejo Directivo y comités gremiales que incluyen empresas
acuícolas y armadoras, entre otras categorías. Su estructura institucional
permite abordar asuntos de gestión pesquera, producción, sostenibilidad y
competitividad.
El Comité de Pesca y Acuicultura
de la SIN es un Comité sectorial dentro de un gremio industrial
multisectorial que representa a empresas y productores vinculados a la pesca y
acuicultura orientadas al consumo humano directo. Entre sus objetivos
declarados están la competitividad, las exportaciones, el aprovechamiento
sostenible y la seguridad alimentaria.
La SNP concentra su identidad gremial en la pesca;
el comité de la SNI actúa dentro de una organización industrial que también
representa otros sectores económicos. Esto puede influir en sus recursos
institucionales, alianzas y capacidad de coordinación, pero no demuestra por sí
solo cuál tiene más influencia efectiva.
Fortalezas
y debilidades de la SNP
|
Fortalezas |
Debilidades o riesgos que deben
evaluarse |
|
Especialización pesquera: puede concentrar su
capacidad técnica y gremial en problemas propios del sector. |
Su imagen pública puede quedar
asociada a los intereses de las empresas industriales que representa,
especialmente cuando existen conflictos sobre acceso a recursos, regulación o
distribución de rentas. |
|
Estructura gremial especializada: dispone de
comités empresariales y órganos directivos definidos. |
La existencia de comités no
demuestra necesariamente que todos los segmentos —artesanal, pequeña escala,
consumo humano directo y acuicultura— tengan igual peso en sus apreciaciones. |
|
Capacidad de elaborar propuestas sectoriales. |
Las propuestas deben
contrastarse con resultados verificables: cambios normativos, mejoras de
productividad, conservación y beneficios distribuidos en la cadena pesquera. |
|
Presencia en espacios públicos. |
El acceso a las autoridades no
prueba que sus propuestas sean aceptadas, ni que cuente con respaldo
mayoritario entre pescadores y trabajadores. |
El principal desafío de credibilidad de la SNP es
demostrar que sus planteamientos de sostenibilidad, empleo y desarrollo
sectorial son compatibles no solo con la rentabilidad de sus asociados, sino
también con la conservación de los recursos y el interés público.
Este es un criterio para evaluar
su desempeño, no una afirmación de que incumpla esos objetivos.
Fortalezas
y debilidades del Comité de Pesca y Acuicultura de la SNI
|
Fortalezas |
Debilidades o riesgos que deben
evaluarse |
|
Orientación al consumo humano directo (CHD): su
perfil institucional pone énfasis en productos pesqueros destinados a la
alimentación humana. |
El enfoque en CHD no garantiza
que represente por igual a todos los pescadores artesanales, comerciantes,
trabajadores y acuicultores. |
|
Capacidad de articulación industrial: puede
aprovechar la estructura multisectorial de la SNI para conectar pesca,
manufactura, inversión, comercio y empleo. |
Su condición de comité
sectorial puede limitar su autonomía institucional y hacer que compita por
atención con otros sectores de la SNI. |
|
Propuestas de desarrollo regional. |
Las propuestas de crecimiento
deben evaluarse por su ejecución y resultados, no solamente por sus metas
anunciadas. |
|
Interlocución gubernamental documentada. |
Una reunión o un acuerdo
anunciado no demuestra por sí solo que las medidas se ejecutaran ni que
generaran beneficios duraderos. |
|
Agenda de empleo y valor agregado. |
Debe demostrar que sus propuestas
atienden también las necesidades de la pesca artesanal y no solo las de las
empresas procesadoras, comercializadoras y exportadoras. |
El principal desafío de credibilidad del comité de
la SNI es convertir su discurso de consumo humano directo en resultados
medibles para la pesca y la acuicultura, incluyendo a los actores de menor
escala.
La presencia ante el Gobierno
nacional
La evidencia pública permite identificar presencia
de ambas organizaciones, aunque en espacios y asuntos distintos. La frecuencia
de reuniones es un indicador de acceso, pero no equivale a influencia sobre las
decisiones.
Credibilidad y aceptación en la
comunidad pesquera
La comunidad pesquera no constituye un bloque
homogéneo. Sus intereses pueden divergir considerablemente según la actividad,
el tamaño de la empresa, el recurso explotado y el destino de las capturas.
El comité de la SNI ha impulsado propuestas
orientadas al CHD y la acuicultura, pero no siempre se puede calcular su representatividad
porcentual ni medir su aceptación entre todos los actores de esas actividades.
Por tanto, no sería riguroso afirmar que una de las
dos tiene mayor credibilidad o aceptación general.
¿Cómo
establecer cuál tiene mayor credibilidad real?
Para un análisis de fondo, se puede establecer cuatro
indicadores con información que contribuiría al análisis:
1. Calidad técnica y transparencia. ¿Publican estudios con metodología, fuentes
verificables, datos reproducibles y reconocimiento de los costos ambientales y
económicos de sus propuestas?
2. Influencia efectiva en el Estado. ¿Qué propuestas fueron incorporadas en normas,
presupuestos, planes de gestión o decisiones de PRODUCE, MEF y otras entidades?
¿Qué propuestas fueron rechazadas y por qué?
3. Representatividad. ¿Qué proporción de empresas, armadores, plantas,
productores acuícolas y otros actores de cada segmento pertenece a cada
organización? ¿Qué sectores quedan fuera?
4. Coherencia con el interés público. ¿Las propuestas contemplan sostenibilidad,
cumplimiento normativo, competencia, derechos de los trabajadores y beneficios
económicos para el país, además de la rentabilidad empresarial?
La evidencia consultada muestra dos perfiles
institucionales diferenciados. La SNP cuenta con una estructura gremial
especializada y una base empresarial. El Comité de Pesca y Acuicultura de la
SNI tiene una orientación institucional explícita hacia la pesca de consumo
humano directo, el desarrollo industrial, y dispone de canales de interlocución
vinculados a la estructura multisectorial de la SNI.
Sin embargo, esos atributos no permiten determinar
cuál goza de mayor credibilidad, aceptación o influencia efectiva en el
conjunto de la comunidad pesquera. Para responderlo se necesitan datos
comparables sobre resultados, representación y percepción independiente.
Hay una distinción especialmente importante para el
debate pesquero peruano: ser escuchado por el Gobierno, representar a un número
importante de empresas y contar con legitimidad ante la comunidad pesquera son
tres logros diferentes. Una evaluación seria debe medirlos por separado y
contrastarlos con resultados verificables, no solo con declaraciones
institucionales o presencia en reuniones oficiales.
Lo que no está demostrado es el dato más importante
para medir su influencia efectiva: cuántas de sus propuestas fueron
incorporadas íntegramente, modificadas o descartadas, y qué autoridad tomó cada
decisión y con qué fundamento.
LAS
ORGANIZACIONES PESQUERAS ARTESANALES DEL PERÚ
La incorporación de las organizaciones de
pescadores artesanales cambia sustancialmente el análisis. La comparación ya no
es solo entre dos gremios empresariales, sino entre organizaciones con distinta
base social, recursos institucionales distintos, intereses económicos diferentes
y legitimidad representativa también diferente.
La SNP y el Comité de Pesca y Acuicultura de la SNI
representan intereses empresariales. Las organizaciones sociales de pescadores
artesanales (OSPAs), las asociaciones de armadores, los sindicatos y las
federaciones artesanales representan, con diferentes alcances, a quienes
participan directamente en la actividad extractiva y en las economías pesqueras
locales.
Ninguna de estas formas de representación equivale
automáticamente a representar a toda la pesca peruana.
Comparación de los tres tipos de
representación
Sociedad Nacional de Pesquería (SNP). Representación
empresarial especializada. Su ámbito comprende empresas pesqueras y actividades
vinculadas. Su fortaleza institucional reside en la especialización sectorial,
la capacidad de interlocución y la participación en asuntos técnicos de
ordenamiento y sostenibilidad. Su representatividad debe medirse respecto de
las empresas que integran el gremio, no de todos los pescadores del país.
Comité de Pesca y Acuicultura de la SNI. Representación
empresarial orientada al CHD. Su posición dentro de un gremio industrial
multisectorial le permite conectar la pesca con otros sectores. Su reto
representativo consiste en demostrar cuánto de sus propuestas recoge también
las necesidades de armadores artesanales, pescadores independientes y
trabajadores. Su fortaleza reside en su capacidad para impulsar la exportación
de productos hidrobiológicos para CHD con alto valor agregado.
OSPAs, asociaciones, sindicatos, federaciones y
gremios locales. Representación territorial y operativa. Conocen de primera
mano los problemas de los tripulantes de las embarcaciones, de los desembarcaderos,
precios en muelle, formalización, acceso a recursos, seguridad y
comercialización. Tienen capacidad de plantear reivindicaciones colectivas y
llevar problemas de las bases a espacios nacionales de decisión
Su principal limitación potencial es la
fragmentación: existen muchas organizaciones con ámbitos geográficos, recursos
y agendas diferentes.
¿Quién tiene mayor capacidad de
interlocución con el Gobierno?
Es necesario distinguir entre el acceso a las
autoridades y la capacidad de influir en una decisión concreta.
|
Dimensión |
Gremios empresariales |
Organizaciones artesanales |
|
Especialización técnica |
Capacidad de aportar
información empresarial, industrial y comercial. |
Conocimiento operativo de las
pesquerías, las faenas y los problemas locales. |
|
Capacidad económica e institucional |
Puede facilitar estudios,
asesoría especializada y seguimiento normativo. |
Los recursos disponibles varían
ampliamente entre organizaciones. |
|
Representación social |
Empresas y productores
asociados. |
Pescadores, armadores,
tripulantes y organizaciones afiliadas, según sus estatutos y membresía. |
|
Acceso al Gobierno |
Se documentan reuniones con PRODUCE
y sus OPDs. |
También se documentan reuniones
con PRODUCE y participación en espacios del Congreso. |
|
Capacidad de movilización |
Depende de la coordinación
empresarial y los recursos de sus asociados. |
Puede apoyarse en asambleas, sindicatos,
federaciones y movilizaciones; su alcance varía. |
|
Legitimidad representativa |
Debe contrastarse con el
universo de empresas y actividades representadas. |
Debe contrastarse con
afiliación efectiva, elecciones internas, vigencia registral y respaldo de
las bases. |
Una señal importante es que PRODUCE no se limita a
dialogar con los gremios empresariales. Esto acredita presencia institucional
de las organizaciones artesanales, pero no permite medir si sus demandas tienen
la misma influencia que las empresariales en la decisión final.
En la pesca peruana, los intereses de los distintos
actores pueden coincidir, pero también entrar en conflicto.
Los gremios empresariales pueden priorizar
previsibilidad regulatoria, continuidad operativa y aprovechamiento industrial.
Las organizaciones artesanales pueden priorizar acceso a zonas de pesca,
protección de áreas de operación, clasificación de embarcaciones y competencia
por recursos.
Las empresas procesadoras y comercializadoras tienen interés en costos, calidad, abastecimiento, acceso al recurso y mercados. Los pescadores y armadores artesanales pueden tener como prioridad el precio en muelle, el poder de negociación, el combustible, el acceso al recurso y la participación en el valor final del producto.
Las empresas pueden demandar reglas previsibles y trámites eficientes. Los pescadores artesanales también pueden reclamar simplificación, pero suelen enfrentar además barreras de formalización, costos de equipamiento y dificultades para cumplir exigencias técnicas.
Beneficios para el país
La evaluación pública debe considerar empleo,
exportaciones, seguridad alimentaria, conservación de los recursos, ingresos
fiscales y desarrollo de las comunidades costeras, sin asumir que todos esos
beneficios se distribuyen automáticamente.
Estas diferencias no implican que exista
necesariamente un conflicto permanente entre los gremios. Sí indican que sus
propuestas deben examinarse desde perspectivas distintas y con información
comparable.
Hay casos que muestran participación institucional
concreta, aunque no todos permiten atribuir una norma o un resultado final a
una organización específica.
Las organizaciones artesanales pueden conseguir
acceso a espacios públicos, intervenir en la agenda regulatoria y asumir
funciones de gestión. Para comparar sus logros con los empresariales, habría
que seguir cada propuesta hasta su ejecución y medir sus resultados.
Cómo medir la credibilidad y la
aceptación sin confundirlas con el poder económico
|
Indicador |
Evidencia que debería recogerse |
|
Representatividad |
Número de afiliados activos, empresas asociadas,
pescadores representados y cobertura territorial. |
|
Democracia interna |
Elecciones, vigencia de directivas, rendición de
cuentas y participación de las bases. |
|
Credibilidad técnica |
Estudios publicados, calidad de datos,
consistencia de propuestas y reconocimiento de incertidumbres. |
|
Influencia estatal |
Propuestas incorporadas, normas modificadas,
presupuestos ejecutados y compromisos cumplidos. |
|
Aceptación sectorial |
Encuestas independientes entre pescadores,
armadores, trabajadores, empresas y comunidades costeras. |
|
Resultados económicos y
sociales |
Ingresos de los pescadores, precios en muelle,
empleo, productividad, exportaciones y beneficios locales. |
|
Sostenibilidad |
Cumplimiento de reglas, estado de los recursos y
efectos ambientales de las propuestas. |
La comparación revela tres formas distintas de legitimidad
y capacidad institucional:
·
La SNP y
el Comité de Pesca y Acuicultura de la SNI tienen una base empresarial y pueden
aportar información sobre inversión, producción, procesamiento, mercados y
competitividad.
·
Las
OSPAs, asociaciones, federaciones y sindicatos locales pueden aportar
conocimiento directo de las faenas, los desembarcaderos y las condiciones de
vida de los pescadores y pueden articular demandas artesanales.
No hay evidencia comparable suficiente para afirmar
que uno de estos grupos tenga mayor credibilidad o aceptación general entre
todos los actores del sector. Tampoco sería correcto inferir que un mayor
acceso al Gobierno implica mayor legitimidad social.
La pregunta de fondo para la política pesquera
peruana es si el Estado ofrece una participación equilibrada y transparente a
quienes invierten, a quienes extraen, a quienes procesan y a quienes dependen
de la pesca para vivir. La calidad de esa gobernanza debe medirse por las
reglas aprobadas, los recursos conservados, los ingresos generados y la
distribución efectiva de sus beneficios.
El Estado peruano dispone de mecanismos de
participación, pero la existencia de reuniones y consultas no basta para
acreditar que la participación sea equilibrada, transparente y capaz de influir
en las decisiones finales.
La evidencia oficial muestra que PRODUCE ha
desarrollado espacios de diálogo tanto con gremios empresariales como con
organizaciones artesanales.
Esto constituye evidencia de apertura
institucional. Pero no permite saber, por sí solo:
·
Si todos
los grupos afectados tuvieron oportunidades comparables de intervenir.
·
Si sus
observaciones quedaron registradas y recibieron respuesta motivada.
·
Si las
propuestas empresariales y artesanales tuvieron un peso comparable en las decisiones.
·
Si los
compromisos anunciados se cumplieron y beneficiaron a los distintos segmentos.
Para valorar el equilibrio real hay que examinar no
solo quién fue convocado, sino también quién pudo incidir, quién asumió los
costos y quién recibió los beneficios de la decisión adoptada.
Cuatro dimensiones para evaluar
el equilibrio
Equilibrio en la representación. Las empresas
pueden contar con equipos técnicos, asesoría jurídica y capacidad para analizar
propuestas normativas. Las organizaciones artesanales también tienen acceso a
reuniones y consultas, pero no existe en la evidencia revisada una medición
comparativa de sus recursos de representación o de su influencia efectiva. El
problema no es que un gremio empresarial tenga capacidad técnica, sino que los
demás actores afectados puedan intervenir en condiciones razonables y recibir
una respuesta sustantiva.
Transparencia de las decisiones. El Decreto Supremo
N.º 017-2022-PRODUCE aprobó un reglamento de participación ciudadana en la
gestión ambiental de los subsectores pesca y acuicultura.
Equilibrio entre intereses económicos y sociales. Las
decisiones pesqueras deben considerar simultáneamente la sostenibilidad
biológica, la inversión, la productividad, el empleo, los precios en muelle, el
consumo humano y los ingresos públicos. Una decisión puede ser favorable a la
inversión y, a la vez, distribuir de manera desigual sus beneficios. También
puede proteger una pesquería y generar costos inmediatos para las familias que
dependen de ella. La evaluación debe medir ambos efectos, no asumir que uno
compensa automáticamente al otro.
Seguimiento y rendición de cuentas. Las reuniones
deben producir actas, compromisos, responsables, plazos y resultados públicos.
La siguiente pregunta es si esas mesas dieron lugar
a decisiones verificables y si sus resultados respondieron a las preocupaciones
planteadas por los participantes.
Una evaluación definitiva debe reconstruir los
expedientes normativos y presupuestarios y comparar los resultados por tipo de
actor.
|
Prueba de equilibrio |
Evidencia que debería publicar el Estado |
|
Acceso a las decisiones |
Relación de reuniones, participantes, agendas y
actas. |
|
Igualdad de oportunidades |
Convocatorias abiertas, plazos razonables y
acceso a información técnica. |
|
Respuesta a propuestas |
Matriz pública de comentarios aceptados,
modificados y rechazados, con sus fundamentos. |
|
Influencia efectiva |
Trazabilidad entre propuestas recibidas, cambios
normativos y decisiones aprobadas. |
|
Equidad económica |
Evaluaciones de impacto sobre empresas,
pescadores, trabajadores, consumidores y comunidades. |
|
Uso de recursos públicos |
Presupuesto asignado, gasto ejecutado,
beneficiarios y resultados obtenidos. |
|
Rendición de cuentas |
Compromisos, responsables, plazos y reportes de
cumplimiento. |
Un indicador especialmente útil sería calcular qué
proporción de las propuestas de cada grupo recibe una respuesta motivada y qué
proporción termina incorporándose a las decisiones. Para que la comparación sea
válida, habría que distinguir propuestas similares, jurídicamente viables y
respaldadas por evidencia técnica equivalente.
No sería justo comparar directamente una solicitud
empresarial de inversión con una demanda artesanal de formalización como si
fueran propuestas idénticas. Sí sería válido comparar la calidad del
procedimiento con que el Estado examina ambas.
Veredicto institucional
·
Participación
formal: sí existen mecanismos y espacios de interlocución para actores
empresariales y artesanales.
·
Transparencia
procedimental: sí existen instrumentos normativos de participación y ejemplos
de diálogo técnico; su cumplimiento efectivo requiere revisar expedientes,
actas y respuestas.
·
Equilibrio
de influencia: no está demostrado con datos comparables. No se puede establecer
si los distintos grupos tienen oportunidades equivalentes para influir en las
decisiones.
·
Equidad
en los resultados: tampoco puede darse por acreditada. Requiere medir la
distribución de costos y beneficios, los resultados económicos y sociales y la
sostenibilidad de los recursos.
Por tanto, no hay base suficiente para afirmar que
el Estado excluya sistemáticamente a las organizaciones artesanales, pero
tampoco para concluir que el sistema de participación sea equilibrado solo
porque se celebran reuniones. La prueba real está en las decisiones, las normas
y los resultados.
QUÉ REFORMA FORTALECERÍA LA
TRANSPARENCIA Y EL EQUILIBRIO
Que PRODUCE establezca un sistema público de
trazabilidad de la participación pesquera, aplicable a gremios empresariales,
organizaciones artesanales, trabajadores, acuicultores y demás actores
afectados.
Ese sistema debería publicar, para cada decisión
importante:
1.
Quiénes
participaron y a quiénes representan.
2.
Qué
propuestas presentó cada organización.
3.
Qué
informes científicos, económicos y jurídicos sustentaron la decisión.
4.
Qué
observaciones fueron aceptadas o rechazadas y por qué.
5.
Qué
norma, presupuesto o plan resultó aprobado.
6.
Qué
efectos se esperaban y cuáles se observaron después.
La medida no debería otorgar el mismo peso a todas
las propuestas independientemente de su fundamento. Debería garantizar que
todas las voces afectadas puedan ser escuchadas y que las decisiones se adopten
con criterios técnicos, jurídicos y de interés público explícitos.
En definitiva, una gobernanza pesquera equilibrada
no exige que todos los actores obtengan lo que solicitan. Exige que todos
tengan oportunidades reales de participar, que el Estado justifique sus
decisiones y que los resultados puedan ser fiscalizados por la sociedad.
LA CANTIDAD DE OSPAS EN EL PERU:
VENTAJA NUMÉRICA, PERO POSIBLE DESVENTAJA POLÍTICA
Existen 1,896 OSPAs
registradas en PRODUCE
La cifra es histórica, no un recuento confirmado
para octubre de 2026. Además, el registro oficial de PRODUCE contiene 1.896
entradas en la consulta disponible, pero ese total no debe interpretarse
automáticamente como 1.896 organizaciones activas y vigentes.
La conclusión institucional es clara: tener muchas
organizaciones puede ampliar la representación territorial, pero no garantiza
mayor poder de negociación. La fragmentación dificulta la participación
efectiva de los actores artesanales en la gestión pesquera.
La fragmentación puede favorecer
a unos y perjudicar a otros
Las OSPAs: muchas voces, intereses diversos
Cada organización puede defender las necesidades de
su localidad, puerto, flota o recurso. Esa cercanía es una fortaleza, pero la
existencia de numerosas organizaciones también multiplica los interlocutores y
puede dificultar la construcción de una posición nacional común.
La SNP: representación empresarial concentrada
Su identidad sectorial y su estructura gremial
facilitan articular posiciones empresariales comunes y mantener una agenda
institucional continua. La SNP representa a empresas de la pesca industrial y
actividades relacionadas.
La SNI: plataforma industrial multisectorial
El comité pesquero puede apoyarse en la estructura
general de la SNI para conectar sus propuestas con agendas industriales,
comerciales y de competitividad. Esto ofrece capacidad de articulación, aunque
no demuestra que todas sus propuestas tengan mayor influencia.
La asimetría potencial es que un gremio concentrado
puede presentar una propuesta común, técnicamente desarrollada y sostenida en
el tiempo, mientras que cientos de organizaciones artesanales pueden presentar
demandas distintas, incluso contradictorias.
Eso no significa que las empresas tengan
necesariamente mejores argumentos. Significa que la coordinación organizativa
puede facilitar que una posición llegue al Gobierno de manera más consistente.
Las ventajas y desventajas de las
OSPAs
|
Dimensión |
Ventaja de las OSPAs |
Desventaja potencial |
|
Representación territorial |
Presencia en numerosos puertos y comunidades. |
Dificultad para articular una posición nacional. |
|
Conocimiento pesquero |
Experiencia directa sobre faenas, especies y desembarcaderos. |
Información técnica y capacidad de análisis
desiguales entre organizaciones. |
|
Legitimidad local |
Vínculo directo con los pescadores que integran
cada organización. |
La afiliación formal no garantiza representar a
todos los pescadores de una localidad. |
|
Negociación con el Estado |
Posibilidad de movilizar bases y plantear
demandas locales. |
Costos de coordinación y dificultades para
mantener una agenda común. |
|
Continuidad institucional |
Las organizaciones pueden sostener demandas
durante años. |
Algunas pueden tener directivas desactualizadas,
escasa actividad o problemas de gestión. |
|
Recursos y asesoría |
Posibilidad de reunir conocimientos locales y
experiencias diversas. |
Recursos financieros y asesoría profesional
potencialmente limitados. |
Se evidencia una dificultad de coordinación. Las
OSPAs tienen tamaños muy diferentes. Por eso, el número de organizaciones no
equivale al número de pescadores efectivamente representados.
¿Cómo convertir la cantidad en
poder de negociación?
La solución no consiste necesariamente en reducir
el número de organizaciones, sino en construir una representación articulada,
democrática y verificable.
Se propone un modelo de tres niveles:
Nivel 1. OSPAs de base. Representación local,
elección de delegados y definición de demandas.
Nivel 2. Federaciones regionales. Coordinación por
región, puerto, recurso o tipo de flota.
Nivel 3. Mesa nacional de representación artesanal.
Agenda común, delegación acreditada y seguimiento de acuerdos con PRODUCE, MEF
y el Congreso.
Es un esquema propuesto, no una descripción de una
estructura nacional actualmente consolidada.
Para que este modelo funcione, sería necesario
asegurar:
·
Representación
proporcional y verificable, sin que las organizaciones más grandes monopolicen
la voz artesanal.
·
Reglas
transparentes para elegir delegados y renovar sus mandatos.
·
Participación
diferenciada de armadores, tripulantes, pescadores no embarcados y otros
segmentos.
·
Asesoría
técnica independiente en ciencia, economía, derecho y comercialización.
·
Publicación
de propuestas, actas, compromisos y resultados.
·
Mecanismos
para resolver diferencias entre regiones y pesquerías.
El Estado podría facilitar esta articulación sin
imponer una federación única ni exigir que las organizaciones abandonen su
autonomía.
El indicador que realmente
importa: cantidad pescadores representados, no organizaciones registradas
La cantidad de OSPAs representa una ventaja social
y territorial potencial, porque permite recoger una diversidad amplia de
experiencias y necesidades. Pero la fragmentación puede convertirse en una
desventaja política si no existe coordinación, representación verificable y capacidad
técnica para formular propuestas comunes.
La SNP y la SNI cuentan con estructuras gremiales
que facilitan la coordinación de intereses empresariales. Las organizaciones
artesanales tienen una base territorial extensa, pero su número, por sí solo, no
garantiza una capacidad equivalente para influir en las decisiones públicas.
La reforma prioritaria sería fortalecer la
articulación voluntaria y democrática de las OSPAs, con asistencia técnica y
reglas transparentes de representación. Así, la diversidad organizativa podría
convertirse en capacidad efectiva de negociación sin sacrificar la autonomía de
las bases.
La cuestión central no es cuántas organizaciones
existen, sino cuántos pescadores representan de manera efectiva, qué propuestas
pueden sostener conjuntamente y cuánto de esas propuestas se refleja en las
decisiones del Estado.
La pesca artesanal necesita convertir su presencia territorial en capacidad
de propuesta, negociación e influencia. El número de organizaciones importa,
pero lo que realmente cuenta es su capacidad de articularse, proponer y
negociar.
